Echaron a dos chicos por besarse en un restaurant

"Putitos de mierda", fue uno de los insultos que recibieron Tomás Rodríguez y Joaquín Guevara cuando fueron invitados a retirarse y llevados a la fuerza a un cajero para que abonen la cena.

"Estábamos cenando, sentadxs unx al lado delx otrx. Se acercó el encargado del lugar a echarnos porque 'esto es un ambiente de familia' 'yo no les falto el respeto pero ustedes compórtense'", así comienza el posteo de Tomás Rodríguez, un joven que estaba cenando con su pareja Joaquín Guevara en la pizzería Accademia de Barrio Norte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuando fue invitado a retirarse del lugar por el encargado, el pasado domingo por la noche.

"El hombre se acercó y nos dijo que nos comportemos porque era un lugar de familia. 'Váyanse de mi pizzería', nos dijo. Nos paramos y nos fuimos, y cuando caminamos una cuadra y media salieron corriéndonos el encargado, un cocinero y dos mozos. Les explicamos que nos fuimos porque nos habían echado y me pedían que paguemos", contó Tomás, y siguió relatando como sucedió todo: "a mí me pegaron sobre la calle Güemes. Les quise dar mi tarjeta pero me dijeron solo efectivo. Como no tenía plata nos llevaron de prepo a un cajero mientras nos decían de todo".

"Putitos de mierda", "lo que hacen es para cagarlos a trompadas" y "ustedes chupense la pija si quieren pero acá no vuelvan más" fueron algunos de los insultos que les gritaron mientras los acompañaban a la fuerza a retirar dinero.

"Cuando les pagamos nos siguieron gritando cosas", relató Tomás, quien contó que luego del episodio radicaron la denuncia en la comisaría 23 junto a Guevara, el otro joven agredido, y Joaquin Sesma, que es la otra pareja de Tomás.

Desde la pizzería confirmaron la denuncia, negaron que les hayan pegado pero aseguraron que decidieron desvincular al encargado de la noche: "lo que hizo es una locura. Es una persona grande pero no justifica lo que hizo. El hombre nos explicó que se acercó a la mesa porque notaba cierta incomodidad de la gente y que los chicos salieron corriendo para no pagar, por eso decidió correrlos. Es algo tan ridículo lo que hizo. Es un delirio todo por eso decidimos desvincularlo", explicó Sergio Rivadulla, responsable del local, sobre la decisión de echar al empleado.

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