El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Lucha contra la Violencia De Género donde se recuerda el asesinato de las Hermanas a manos de la dictadura de Rafael Trujillo en República Dominicana.
En todo el mundo se realizan actividades en consonancia a esta fecha. Comodoro no fue la excepción y se sumó con una feria abierta, una radio comunitaria, un festival y una marcha por el Centro.
Antes de recorrer las calles, la Multisectorial Feminista de Comodoro Rivadavia leyó un comunicado criticando la burocracia y el abandono del Estado. También recordaron el femicidio de Daniela Velasco. “El viernes 5 de noviembre nos sacudió la terrible noticia del femicidio de Daniela, mujer, madre, comunicadora y docente. Esto nos duele, de la misma manera que nos dolieron otras víctimas de violencia institucional en nuestra región y el país”, expresa el documento.
Asimismo, hace mención a la violencia que sufre la comunidad mapuche en la Cordillera y exigen Justicia. “Fue el Estado en las armas de sicarios, quien nos arrebató a Elías, a Lucerinta Quintupuray, en kemkemtrew, a Rafael Nahuel en manos de la Prefectura, defendiendo el rewe de la machi, hace cuatro años atrás”, resalta el texto.
“Las mujeres mapuche-tewelche impulsamos las acciones que permiten profundizar el camino de la descolonización en términos de clasismo e invisibilización racista, que se mantiene arraigada entre nosotras. Hacemos memoria y reivindicamos la lucha de nuestros pu lamngen en el territorio y en las ciudades, la lucha de las ñañas que somos empleadas domésticas, trabajadoras del campo, profesionales y estudiantes. Nos hacemos eco en la defensa del territorio y el agua, por un itrofillmogen- biodiversidad- que es dual y diverso que nos contiene, y por ello lo queremos limpio y libre de explotación de proyectos extractivistas”, agrega.
ESTADO BUROCRATICO
También exige “responsabilidad y perspectiva de género en el tratamiento que los medios de comunicación realizan sobre las violencias de género y feminicidios para evitar la naturalización de la violencia e invisibilización de las conductas de los violentos”. Y vuelve a pedir que se haga efectiva la aplicación de la Ley de Emergencia XV-26 aprobada en el 2018.
El texto recuerda que, en Argentina, un hombre asesinó a una mujer cada 20 horas por lo que se responsabiliza al Estado y denuncia a las instituciones religiosas sobre “las que se apoyan para violentar nuestros derechos” como el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.
Además, se cuestiona el proceso burocrático cuando se quiere denunciar. “En nuestra provincia y en Comodoro el proceso burocrático que implica la denuncia impide el acceso a la Justicia, tanto Fiscalía como las comisarías se niegan a tomar las denuncias, no se inician los procesos judiciales, las instituciones no protegen a las víctimas de sus victimarios; en la ciudad solo tenemos dos comisarías de la mujer para una localidad con más de sesenta barrios”, destaca.
En el documento también se hace referencia a cuestiones económicas y dejaron en claro que se oponen al pago de la “deuda externa y a la sumisión con el FMI”, exigiendo que se aumente el presupuesto para combatir la violencia.
Y se insiste en la implementación de la IVE e ILE “sin demoras en la realización, sin discriminación, con información accesible y actualizada, sin juicios morales y sin prácticas de tortura”. Asimismo, se exige la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral, en todos los niveles educativos y se cuestiona la ausencia del Estado: “lo convierte en el responsable de cada femicidio. En Comodoro Rivadavia desde la Secretaría de la Mujer, Género, Juventud y Diversidad se realizan actividades de concientización, pero claramente esto no es suficiente; se deben implementar acciones concretas que garanticen la prevención de la violencia de género y transversalizar las políticas de género en toda la cartera de gestión municipal”, afirma.
“Justamente por la ausencia del estado, es que las personas que sufren violencia recurren a organizaciones como las que conformamos la Multisectorial Feminista, porque ponemos el cuerpo en el acompañamiento a mujeres, lesbianas, trans, no binaries de todas las edades, en las calles, en los barrios y en las aulas para impedir la invisibilización y el silencio. Porque no estamos más solas, y todas juntas seguimos gritando Ni Una Menos; vivas, libres, desendeudadas, con trabajo y sin megaminería nos queremos”, destaca el documento.