El paro que realizaron el Frente Sindical para el Modelo Nacional (FSMN) junto a las CTA y los movimientos sociales tuvo su momento de máxima expresión en la Plaza de Mayo, donde se realizó un multitudinario acto de protesta contra las consecuencias negativas del modelo económico que lleva adelante el gobierno de Mauricio Macri.
La actividad del FSMN no se detiene con este paro sino que continuará este miércoles con la instalación de 300 ollas populares para que, como afirmó Pablo Moyano, “todos vean la necesidad y el hambre que tiene el pueblo”.
La Avenida de Mayo y las diagonales Norte y Sur se colmaron con columnas de los diferentes gremios que participaron del primer paro general que no contó con la participación del binomio que conduce la CGT. Aun así la huelga, como sostuvieron sus organizadores “fue contundente y masiva”. Desde el palco anunciaron que había 200 mil personas en la zona del escenario que se fue colmando de dirigentes de los gremios organizadores y hasta algunas sorpresas como la del metalúrgico Francisco “Barba” Gutierrez.
También estuvo Marcos Castro del gremio de Capitanes de Ultramar, un gremio que puede ser considerado pequeño pero que forma parte de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que no participó del paro y que vive una fractura similar a que atraviesa la CGT.
“A pesar de los aprietes estamos acá cientos de miles que resistimos las políticas de Mauricio Macri”, dijo el bancario Sergio Palazzo, que tuvo la responsabilidad de abrir la lista de oradores del acto. El dirigente de la Asociación Bancaria consideró como necesaria la unidad del pueblo argentino para rechazar el modelo macrista en las próximas elecciones.
LA POLITICA DEL MIEDO
“Nos acusan de amenazar a la población y nos dicen mafiosos pero son ellos los que amenazan con sanciones, con represión y con miedo al decir que si ellos no ganan en octubre habrá caos. Pero el caos son ellos que generan desempleo, entregan la soberanía política y económica y favorecen la fuga de divisas con el acuerdo del FMI”, aseguró Palazzo, quien aseguró que el paro y la marcha componen el inicio de un plan de lucha que “debe mantenerse en el tiempo”. El bancario no se olvidó de la CGT. No atacó a sus dirigentes pero si les reclamó que recapaciten porque de lo contrario quedarán detrás de la historia que se está construyendo.