El Carnaval de Río de Janeiro estuvo marcado por críticas a la política

En la madrugada de ayer cerró el Carnaval de Río de Janeiro. La jornada contó con el desfile de la escuela de samba Beija Flor que representó la corrupción política y empresarial, y la violencia contra los habitantes de las favelas por parte de la policía. La desigualdad y la homofobia fueron otros de los temas que se manifestaron.

La desigualdad, la homofobia, la intolerancia y la corrupción, algunos de los grandes problemas de Brasil, fueron representados en la segunda y última noche del carnaval de Río de Janeiro por parte de la escuela de samba Beija Flor, dando a la edición de 2018 un cierre con tono político a la mayor fiesta del gigante sudamericano.

Beija Flor trazó un paralelo de los 200 años de la novela Frankenstein, de Mary Shelley, con los monstruos de la sociedad brasileña, lo que levantó al público al igual que el primer día, cuando Paraíso de Tuiutí sorprendió al mostrar “la nueva esclavitud” en la economía y a caracterizar como “vampiro neoliberalista” al presidente Michel Temer.

El espectáculo que se extendió hasta las 7 de ayer contó con los desfiles de las escuelas de samba Salgueiro, Unidos da Tijuca, Portela e Imperatriz Leopoldinense.

Beija Flor, una de las grandes escuelas de samba de ese país, apostó también por el tono político y no defraudó al público: recibió aplausos del jurado por sus carrozas con temáticas críticas hacia el ser nacional brasileño.

Entre ellas, fue representado el Congreso Nacional y el edificio de Petrobras como símbolo de la corrupción, un banquete de banqueros y la violencia contra los habitantes de las favelas por parte de la policía.

Mezclando a Frankenstein con los horrores de la sociedad brasileña, el tema presentado fue llamado así: “Monstruo es aquel que no sabe amar. los hijos abandonados de la patria que los parió”, del carnavalesco y escenógrafo Cid Carvalho.

De la coreografía participó la cantante transgénero Pabllo Vittar, uno de los personajes de la música pop actual en Brasil. Arriba de la carroza expuso sobre la intolerencia sexual y religiosa que convierten a Brasil en el país con más asesinatos homofóbicos del mundo.

Un ala de bailarines mostró a niños carenciados con carteles con la frase “yo quiero estudiar”.

En la primera noche ya había causado furor en el sambódromo Marques de Sapucaí, el templo del carnaval de Río construido por el mítico arquitecto Oscar Niemeyer en los años 80, el desfile de Paraíso de Tuiutí, que dio la vuelta al mundo.

Nada menos que Temer representado como vampiro cerró el desfile de la escuela de samba que llamó de “manifantoches” a los manifestantes que vistiendo la camiseta de Brasl salieron a las calles en 2016, impulsados por la Federación de Industrias de San Pablo, para pedir la destitución de Dilma Rousseff.

Por Twitter, Rousseff felicitó a la escuela de samba por hablar “del golpe parlamentario” que permitió el ascenso de Temer, su exvicepresidente que se pasó a la antigua oposición.

También en la primera noche Mangueira, una de las favoritas a ser la campeona del carnaval, trató de “Judas” al alcalde de Río, Marcelo Crivella, por reducir el apoyo oficial a la fiesta.

Crivella, un líder de la evangelista Iglesia Universal, pasó el carnaval en Frankfurt, Alemania, lo que lo volvió a enemistar con el público del Carnaval.

En la segunda noche, el espectáculo más radiante lo ofreció Salgueiro, con un homenaje a las mujeres negras de Brasil, recorriendo la historia de resistencias desde la época de la esclavitud hasta la actualidad.

Un capítulo especial mereció una versión negra de La Piedad, de Miguel Angel, en homenaje a las madres que perdieron a los hijos en la criminalidad.

Portela, otra de las históricas escuelas de grandes sambistas, dedicó el desfile a la inmigración, con foco en los primeros mercaderes holandeses que se instalaron en Recife, capital de Pernambuco, y luego, expulsados por los portugueses, ayudaron a fundar Nueva York.

EL MOMENTO DE LA PREMIACION

La premiación del carnaval de Río, todo un acontecimiento que ocurre los Miércoles de Cenizas, estará enfocada también, más allá de la evaluación formal de ritmo, armonía, canción, vestuario y evolución de las carrozas y el baile, en la actualidad política.

Una encuesta del portal de noticias UOL indicó que el 96% apoya la victoria de Tiuití, la que provocó el revuelo político en medio de la alegría de millones que salieron a las calles a jugar al carnaval.

La discusión política este año ganará fuerza partir de la semana que viene, con el gobierno intentando una reforma jubilatoria en el Congreso mientras se perfilan los principales aspirantes a las elecciones del 7 de octubre.

El favorito es el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, líder opositor y al frente en las encuestas en todos los escenarios, pero como fue condenado en dos instancias por corrupción puede estar inhabilitado, y, también, detenido.

En la favela más grande de Río de Janeiro, la Rocinha, un cartel cruza el principal puente peatonal con un mensjae al Supremo Tribunal Federal. “STF: Si Lula es detenido, el morro va a bajar a las calles”.

Por lo pronto, el pleno del máximo tribunal debe decidir si acepta un habeas corpus preventivo de Lula para evitar ser detenido, ya que el expresidente defiende que se aplique el precepto constitucional de que una detención debe ser ordenada una vez agotadas todas las instancias y no dos.

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