El Colhué Huapi ya perdió el 33% del caudal que recuperó con el temporal

A principios de año, el lago Colhué Huapi prácticamente había desaparecido por la sequía que sufre la zona de Sarmiento. Sin embargo, el temporal que azotó a la región en marzo y abril le devolvió su caudal para tranquilidad de los habitantes, principalmente de los productores del sector. Según pudo confirmar El Patagónico, seis meses después la evaporación se hace sentir en la cuenca y el lago ya perdió el 33% de las 70 mil hectáreas de agua que había recuperado. Ahora todos se preguntan cómo afectaría el acueducto Los Monos al río Senguer y a los lagos Musters y Colhué.

Entre dunas, degradación y erosión. Así han sido los últimos 20 años del lago Colhué Haupi que solo entre 1996 y 2015 perdió la mitad de su superficie, pasando de cubrir 55.312 hectáreas a solo 21.431 y que a principios de año prácticamente había desaparecido.

En pleno verano, la situación del espejo de agua era crítica y prácticamente estaba seco para desgracia de los habitantes del sector, sobre todo de los productores que veían cómo sus animales buscaban pasto en medio del desierto e ingresaban a pequeños pozones de agua que aún resistían la evaporación.

Sin embargo, el temporal de lluvia de marzo y abril le volvió a dar otra oportunidad al lago que superó incluso la superficie que tenía en la década del 90. Así, lo que para algunos fue una desgracia para otros terminó siendo una grata novedad ante un panorama incierto que dejaba sin valor a la tierra.Lo cierto es que hoy la evaporación otra vez apareció con fuerza en el Departamento Sarmiento y en solo seis meses el Colhué, que se alimenta del desborde del río Senguer y del Lago Muster (este provee de agua a Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Caleta Olivia) perdió el 33% de las hectáreas que se cubrieron entre los últimos días de marzo y los primeros de abril cuando cayeron más de 200 milímetros de agua en esa zona.

BAJO NIVEL

Según se pudo establecer a través de la Estación Experimental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), sede Chubut, durante el temporal de lluvia que obligó a que muchos productores tuvieran que rescatar sus animales, el lago superó las 70 mil hectáreas el 11 de abril.

Pero actualmente los registros tomados por especialistas a través de imágenes satelitales indican que la superficie bajó a 45 mil hectáreas; es decir que perdió un poco menos del tamaño que tenía en 2015.

“Bajó unas 25 mil hectáreas desde la lluvia de abril a hoy porque ya no llueve tanto”, explicó Santiago Behr, técnico del área de Teledetección de la Estación Experimental del INTA Chubut.

“Después de las lluvias de abril no hubo casi lluvias en la zona. Cayeron 17 milímetros en junio, 13 milímetros en agosto y 6 milímetros en septiembre. Siempre hablando de Sarmiento porque estos son datos de la Estación Meteorológica de allá.

Entonces, después de haber superado los 200 milímetros y el promedio histórico, el patrón de comportamiento de las precipitaciones volvió a la normalidad”, detalló el especialista.Para Behr, la razón de la sequía es “básicamente la evaporación; tenés muchos días claros y días soleados y una superficie muy grande de masa de agua que promueve la evaporación”.

Además, consultado sobre si este fenómeno preocupa, sostuvo que no “porque está dentro de lo normal”, pero aclaró: “lo que nos preocupa es que no haya aportes del falso Senguer porque hasta donde nosotros sabíamos hay un terraplén que impide que el agua pase para el otro lado para poder levantar el pelo del agua del Musters.

Lo que sí preocupa es que se siga secando el lago Colhué y que sigamos dependiendo de algunas precipitaciones”.

No obstante, Behr es optimista y cree que podría aumentar el nivel de agua con los deshielos de primavera, teniendo en cuenta las precipitaciones que hubo durante el otoño y el invierno.

COMO AFECTARIA UN NUEVO ACUEDUCTO

Para el especialista, el Colhué puede ser tomado como un termómetro de la sequía en la zona. Por esa razón, vale preguntarse cómo afectará al lago y, por ende, los niveles del Musters y el río Senguer la obra del acueducto Los Monos, que pretende construir el Gobierno nacional para beneficio del norte de Santa Cruz.

Es que esa obra tomaría agua de un codo del río Senguer y alimentaría a Las Heras, Koluel Kaike, Pico Truncado, Fitz Roy, Jaramillo, Tellier, Puerto Deseado, Cañadón Seco y Caleta Olivia; es decir una comunidad de 190.000 personas según las proyecciones para 2040 que presentó el proyecto elaborado por la Subsecretaría de Recursos Hídricos y el Instituto Nacional del Agua.

Por lo pronto, resta esperar qué respuestas se obtienen de Nación luego de que el bloque de concejales de la Cuenca Río Senguer–San Jorge se opusiera a esta obra y solicitara la construcción de un azud en los lagos La Plata y Fontana, y de que en la Legislatura provincial se presentara un proyecto para rechazar la obra del acueducto.

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