El siniestro se produjo alrededor de las 3:00 y requirió la intervención urgente de bomberos del Cuartel Central de Río Gallegos. Personal de la autobomba que acudió a la emergencia tuvo que solicitar apoyo hídrico para poder continuar con las tareas de control y extinción del fuego.
A raíz de esta situación, desde el cuartel se despachó el móvil 695, una unidad cisterna con una dotación de dos bomberos. Al llegar al lugar, los efectivos procedieron a abastecer de agua a la autobomba, lo que permitió continuar con el operativo y contener las llamas.
Las mismas alcanzaron una gran magnitud y destruyeron por completo el camión y su carga de polietileno, un material altamente inflamable que complicó las labores de enfriamiento y extinción.
El conductor estaría fuera de peligro, aunque fue asistido en el Hospital Regional y por ahora se desconocen las causas del incendio.
Fuente y fotos: Nuevo Día