El gendarme de la pedrada todavía no declarará

Cuatro gendarmes ayer brindaron su testimonio sobre lo ocurrido el 1 de agosto, cuando Gendarmería realizó un operativo en la comunidad mapuche de Cushamen y desapareció Santiago Maldonado. Los testimonios se sumaron a los de otros 15 agentes que declararon ante el juez federal Guido Otranto. El abogado de la fuerza nacional, Gustavo Dalzone, aseguró: "no hay contradicciones entre los testimonios de los agentes". Confirmó que el gendarme Armando Robledo, quien habría asegurado a sus compañeros que lanzó una pedrada contra los manifestantes e hirió a uno de ellos, no declarará todavía.

El juez federal Guido Otranto escuchó ayer los últimos cuatro testimonios de los gendarmes que en un principio participaron del operativo de represión que ejecutó la fuerza nacional el 1 de agosto, en la comunidad mapuche de Cushamen donde desapareció Santiago Maldonado. Sin embargo y pese a que estaba previsto, no declaró el gendarme Armando Robledo, quien habría asegurado a compañeros que lanzó una pedrada contra uno de los manifestantes.
Diego Ramos, Dardo Zoilán, Aníbal Cardozo y el alférez Emmanuel Echazú fueron quienes brindaron su testimonio en el Juzgado Federal de Esquel.
La declaración de Echazú era una de los más esperadas en esta instancia, en virtud que sufrió triple fractura en el rostro producto de una pedrada que recibió durante el operativo, y estaba bajo sospecha de haber actuado bajo motivación violenta. Sin embargo, a contrapartida el testimonio de Zoilán fue el que más dimensión tomó ayer.
Es que el agente dijo haber efectuado "uno o dos disparos" con postas de goma a seis metros de distancia, a través de una barrera tupida de sauces a "un manifestante que cruzaba el río Chubut". Aseguró también que el hombre en cuestión tenía vestimenta negra o azul y que finalmente logró cruzar el cauce.

"A NADIE SE LE FUE LA MANO"

Con las declaraciones de esos cuatro agentes ya son 19 los gendarmes que pasaron por el Juzgado Federal y brindaron sus testimonios frente a Otranto. Luego de la declaración de los efectivos, el abogado de Gendarmería Gustavo Dalzone, aseguró que no existe ningún tipo de contradicción entre los agentes que "están diciendo la verdad".
Para Dalzone, "no surge de las actuaciones internas" que algún efectivo de la fuerza haya mentido sobre la desaparición de Maldonado, tal como sugirió ayer el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano.
"Probablemente no dijeron la verdad, y por eso hay que destacar una investigación de la propia Gendarmería nacional y del Ministerio de Seguridad a través de su Dirección de Violencia Institucional que empezaron a profundizar y aportaron elementos a la fiscal y al juez que han permitido dar un envión a la investigación", había dicho Garavano ayer por la mañana a radio La Red.
El abogado de la fuerza además rechazó la hipótesis referida a la acción individual de algún gendarme al señalar: "quien sostenga eso deberá probarlo porque en la causa no surge absolutamente nada, no hay ninguna contradicción y así parecen interpretarlo todas las partes, porque de otra manera hubieran pedido un procesamiento por falso testimonio".
Asimismo, Dalzone insistió en que ninguno de los efectivos que participó del operativo del 1 de agosto actuó en "exceso de sus facultades" y negó que algún gendarme haya disparado un arma letal. No obstante, reconoció que "los choferes iban armados", y explicó que "esa es una obligación que tienen, y así quedó bien claro en las actuaciones desde un principio e incluso las armas fueron secuestradas".
El abogado también se refirió a Robledo y explicó que por el momento no declarará.

CONTRADICCIONES Y CRITICAS

El defensor público oficial de Esquel, Fernando Machado, en cambio, consideró ayer que los gendarmes "han entrado en contradicciones" en sus testimonios y subrayó que "hay circunstancias que no se comparecen con los dichos de Echazú".
En ese sentido, señaló que su declaración fue "menos relevante que la del resto" y destacó que "las testimoniales han sido fructíferas".
En tanto, la familia de Santiago Maldonado cuestionó ayer la decisión del juez Otranto de rechazar su recusación. Fue mediante un comunicado que difundió a través del sitio www.santiagomaldonado.com
"Esta actitud agrava el estado de incertidumbre sobre el futuro de la causa y, en especial, sobre la suerte de Santiago. Los tiempos judiciales no guardan la menor relación con la angustia que tenemos", sostiene en el documento.
"Estamos convencidos de que nos asiste razón en el planteo, que el señor juez podría haber despejado el camino y no lo hizo", agrega la familia.
De esa forma, será la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, a cargo de Javier Leal de Ibarra, será la que determinará si el magistrado debe apartarse o continuar al frente de la investigación del caso.

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