El Gobierno nacional desistió de gravar con impuestos internos al vino y los espumantes

El Gobierno dejará afuera del proyecto de reforma tributaria, que llegará la semana próxima al Congreso, el anunciado aumento de los impuestos internos a los vinos y espumantes.

“Por decisión del presidente Mauricio Macri no se incluirá en la reforma tributaria que propone el Gobierno nacional el aumento de los impuestos internos al vino y a los espumantes”, indicó Presidencia de la Nación en un comunicado.

La medida adoptaba por el Gobierno nacional fue anticipada por el gobernador de la provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo, en su salida de la Casa Rosada.

“Acabo de tener una reunión con el presidente Macri y me ha confirmado que el impuesto al vino no va al Congreso, así que queda en cero”, expresó.

“Esto es lo que esperábamos oír”, aseguró a Télam el presidente de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita), Eduardo Sancho.

Según Sancho, “el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, dijo en su momento que los impuestos internos se ponían a bebidas fructuosas y a las prejudiciales para la salud”.

“Nosotros comprobamos que así no era, sino que es bueno, comprobado por cardiólogos, por lo que se le llevó al ministro de Producción, Francisco Cabrera, una carpeta de 200 páginas y que entregó el gobernador Cornejo”, explicó.

La iniciativa, que cosechó un amplio rechazo del sector vitivinícola a nivel nacional, integrado por 14 provincias productoras, contemplaba el aumento de 0% a 10% el impuesto interno al vino y sidras y a 17% a los espumantes.

El titular de Fecovita afirmó que -de producirse dicho aumento en el gravamen- “era inaplicable, porque, de concretarse, entraba en quiebra toda la actividad”.

“Nosotros no somos la industria ni de la cerveza ni de la gaseosa (bebidas que pasarían a tributar 17% en concepto de impuestos internos); tenemos 20.000 productores y 800 bodegas productoras, los cuales se verían afectados tremendamente”, señaló.

“Íbamos a estar obligados a trasladar el aumento a los consumidores, lo cual generaría que las ventas sigan cayendo; era inadmisible; no nos pueden meter como una bebida más, no nos pueden comparar”, añadió.

Por su parte, el gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), Sergio Villanueva, afirmó que “esto para las provincias productoras es un logro y un esfuerzo en conjunto para demostrar que el vino no es ni una gaseosa ni una cerveza, sino que es un producto de procedente de las economías regionales”.

“Son cosas totalmente diferentes: la producción de vino es algo más que una actividad agrícola y es una bebida regional y no tenía sentido gravarla; de todas maneras, esto no significa que no pague impuestos, sino todo lo contrario. La actividad y el producto ya están gravados”, concluyó Villanueva.

Por último, desde Bodegas Argentinas mostraron su beneplácito por la decisión de Macri de no gravar con impuestos internos el producto y resaltó que “este es el resultado de los sólidos argumentos que la vitivinicultura ha presentado y de las gestiones realizadas especialmente por los Gobiernos de las provincias de Mendoza y San Juan”.

En un documento que lleva la firma de su titular, Walter Bressia, la entidad destacó que “en los pasados días la voz de la vitivinicultura se hizo escuchar por medio del apoyo de gobiernos, cámaras empresarias, bodegueros y viñateros de Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta, Río Negro, Neuquén, Tucumán y Córdoba, presentando un frente homogéneo con el objetivo común de preservar la competitividad del vino y los espumantes”.

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