El Instituto de Conservación de Ballenas rechazó el contacto

El organismo le salió al cruce a la imagen viralizada la semana pasada, en la que una mujer que se acerca con su kayak a un cetáceo en Puerto Madryn.

“En relación a la repercusión de este impactante y maravilloso registro, hemos recibido diferentes consultas y queremos compartir con ustedes nuestro mensaje”, introdujo el martes el Instituto de Conservación de Ballenas, para luego dar pie a una serie de tuits en los que resalta que “más allá de la belleza de una imagen, debemos recordar la importancia de respetar las normativas vigentes ya que todas nuestras acciones tienen un impacto sobre el hábitat de las ballenas”.

En tal sentido, compartieron las palabras del Dr. Mariano Sironi, Director Científico del ICB en un hilo: "Las ballenas son animales asombrosos. Con su inmenso tamaño y su belleza, llaman nuestra atención y despiertan nuestra curiosidad. Muchas actividades humanas en el mar tienen un impacto sobre el hábitat de las ballenas, y afectan su comportamiento y bienestar".

Añaden que "las interacciones cercanas entre ballenas y personas a veces se dan de manera espontánea y finalizan sin contratiempos. Pero en muchos casos generan cambios en el comportamiento natural de los animales e implican un riesgo y la probabilidad de accidentes para ambas partes".

"Embarcaciones, redes, sogas, boyas, ruido y contaminación tienen un impacto sobre las ballenas. Por eso es fundamental respetar las normativas vigentes que buscan minimizar los efectos de las actividades sobre los animales y reducir los riesgos para las personas", concluyen.

“TOCADA POR LA VARITA”

El miércoles 1 de septiembre, dos ballenas que se acercan a curiosear y jugar con la tripulante de un kayak en aguas de Puerto Madryn se viralizaron en redes sociales, luego de que su autor, el fotógrafo Maxi Jonas, las publicara.

“Creo que hoy hice el mejor video con drone de ballenas de mi vida”, escribió Jonas en Twitter junto a una toma aérea de 54 segundos en la que se ve cómo las ballenas juegan con un kayak.

“Era una mañana increíble, sin viento, con muchos animales”, relató Jonas que desde hace años se dedica también a registrar imágenes de naturaleza y es un conocedor del comportamiento de las ballenas.

En diálogo con Télam, el fotógrafo contó que en los años que lleva haciendo fotos de la fauna local nunca vio situaciones de peligro para las personas, destacó el “comportamiento amigable de las ballenas” y afirmó que una ley de la provincia de Chubut prohíbe el contacto con los animales.

“Pero en este caso fue la ballena la que se acercó al kayak para jugar como si fuera una mascota”, dijo.

“La gente no se acerca a las ballenas sino que las ballenas se acercan a curiosear, aunque nunca me imaginé que fuera a tocar la tabla de esta mujer que después se contactó conmigo por las redes sociales”, detalló.

Las imágenes registradas el martes obtuvieron miles de interacciones en las redes de Jonas, y entre las personas que lo contactaron estuvo Analía Giorgetti, la tripulante de la embarcación que declararía luego que se sintió "tocada por la varita".

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