El merendero del San Cayetano lleva 18 años cobijando a chicos del barrio

El municipio le entregó una heladera y una cocina industrial para que los voluntarios puedan continuar con su labor solidaria.

El intendente Juan Pablo Luque visitó el merendero del San Cayetano e hizo entrega de una cocina y una heladera gestionadas a través del programa Responsabilidad Social Empresaria para que puedan seguir trabajando para los chicos del barrio como lo hacen solidariamente desde hace 18 años.

Este sábado, Luque, acompañado por el secretario general del municipio Ezequiel Turienzo, hizo entrega de la heladera y la cocina industrial.

Allí el jefe comunal valoró el trabajo de Gladys Hernández y todas las manos solidarias que colaboran a diario para ofrecer un plato de comida a los que más lo necesitan. “Es necesario colaborar con personas anónimas que hacen un trabajo solidario inmenso, como este merendero del barrio San Cayetano, donde hace más de 18 años atienden a muchos niños”, dijo.

Además, destacó que pese a todas las dificultades que devienen de la pandemia, nunca dejaron de atender a la comunidad, “sobre todo en este contexto donde es todo más difícil, hay que cuidarse mucho, y no pudiendo ofrecer su casa Gladys sigue haciendo viandas para que los chicos del barrio vengan a buscar un plato de comida. Es un gesto muy loable y hay que felicitarla porque tiene un corazón enorme”.

El equipamiento se gestionó a través del programa Responsabilidad Social Empresaria que depende de la Secretaría General a cargo de Ezequiel Turienzo. Al respecto, Luque explicó: “es parte del trabajo que hacemos con empresas comprometidas con el devenir de la ciudad, que a través de este programa nos permiten seguir fortaleciendo a las instituciones de Comodoro”.

La gestora del comedor, Gladys Hernández, agradeció “al intendente por visitarnos y traernos este importante aporte”, como así también “a todos los que me ayudan a cocinar y colaboran con alimentos como lo hace el municipio”.

Al mismo tiempo, reconoció: “es un contexto difícil, pero hay que seguir porque los chicos esperan un plato de comida. Esta cocina me va a permitir tener mayor capacidad, hacer más viandas y cocinar con más comodidad”.

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