El Nocturno Siguió al Sur: Un EP nacido en casa y atravesado por Comodoro

A los 22 años, Maximiliano Lincopil lanzó El Nocturno Siguió al Sur, un trabajo íntimo y autogestionado donde la ciudad, la rutina y la introspección se vuelven canción.

El camino de Maximiliano Lincopil en la música no fue inmediato. “De chico nunca fui muy cercano con la música”, reconoce en comunicación con El Patagónico, aunque recuerda viajes familiares atravesados por Los Piojos, Divididos o Bersuit. Todo cambió cuando, a los 11 o 12 años, escuchó “Iron Man” de Black Sabbath: “eso me cautivó e hizo que mi paradigma cambie totalmente”.

Su primer acercamiento práctico llegó en la escuela secundaria, a través de un taller de ensamble. “Mi mamá me mandó porque había un teclado de mi hermano en casa”, cuenta. Más tarde sumó la guitarra, empezó a vincularse con otros músicos y a formar bandas. La pandemia abrió otra etapa: “quise aprender a grabar e hice un EP instrumental”. Luego, una pausa por la universidad y un regreso que, asegura, fue definitivo: “retomé dos años después y de ahí no paré”.

A lo largo de ese recorrido, participó en múltiples proyectos. “El primer gran proyecto fue haber tocado con Matías Kapeluk”, señala. También forma parte del proyecto de Josefina Amado, tocó como invitado con Gaby Caniza, integra la banda de Fynn y actualmente se desempeña en Un Futuro Brillante, además de ensayar con Las Piedras .

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Su nuevo trabajo, El Nocturno Siguió al Sur, nace desde una necesidad personal. “El EP nace desde una necesidad de hacer canciones, de ponerme a prueba como compositor y como músico”. Durante años acumuló ideas que grababa de forma artesanal hasta que, gracias a una serie de oportunidades, pudo dar el salto: “conseguí una interfaz de audio, mi viejo me regaló un micrófono y con la ayuda de mi amigo Raybet pude empezar a grabar estas canciones”.

El resultado es un material profundamente ligado a su experiencia en la ciudad. “Quise transmitir la cotidianeidad que vivo en Comodoro, el ritual de volver de cursar desde zona norte hasta zona sur”. En ese recorrido aparecen los paisajes urbanos, los trayectos en colectivo y una mirada sensible sobre el entorno. “Si quiero transmitir algo con este EP es mi admiración por esta hermosa ciudad”.

La dimensión conceptual del trabajo también se apoya en esa vivencia. “El relato del EP es contar mi situación como ciudadano comodorense, las cosas que vivo, que veo, que voy a vivir”, afirma, combinando una mirada introspectiva con escenas más externas, como caminar por el centro.

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El “sur”, en ese sentido, es una idea total. “Representa todo: la hostilidad del frío en invierno, las tardes de verano, la brisa del mar, el tiempo cambiante”, enumera. También atraviesa lo colectivo: “muy influenciado por artistas patagónicos, mis propios amigos”.

El proceso de grabación fue completamente casero. “Lo grabé acá en mi casa, en zona sur, desde mi habitación”. Con recursos mínimos —notebook, interfaz, micrófono y plugins—, construyó un sonido que, lejos de buscar pulcritud industrial, asume su identidad: “no intenté que sonara como una producción profesional, pero sí que todo suene lo mejor posible. Se siente que es producido en una casa”.

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En lo creativo, no hubo una única fórmula. “El proceso varió bastante”, dice. Algunas canciones surgieron desde la melodía, otras desde momentos concretos. “Me fui”, por ejemplo, marcó un quiebre: “ahí fue cuando dije: esto puede pasar de ser una idea a algo con un valor artístico más importante”. También fue la más compleja: “tiene muchísimas capas y la voz fue un desafío, hasta último momento estuve ajustando ecualizaciones y compresiones”.

El EP se define por una estética “intimista, casera, alternativa e independiente”, con influencias del indie, el shoegaze y la experimentación. Pero, más allá de lo sonoro, el eje está en lo personal: “todas las canciones son experiencias propias”, aunque atravesadas por la literatura, con referencias a Jorge Luis Borges, Nicanor Parra y Ernesto Sabato.

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La ciudad ocupa un lugar central. “No puedo separar Comodoro de este EP, están totalmente conectados”. Incluso una de las canciones retrata su rutina diaria: “bajar por la 9 de Julio hasta la Rivadavia para tomarme el colectivo”.

Embed - machi on Instagram: ""EL NOCTURNO SIGUIÓ VIAJE AL SUR" Ya salió mi querido y humilde EP grabado desde la comodidad de mi casa con mi interfaz, el microfono, un amplificador, mi stratocaster y 3 bajos que me prestaron. Disponible en todas las plataformas. Producido por @raybet___ Masterizado por @thiaguito.wav Arte de tapa por @sosza.777 Distribuido por el sello @ladran.losperros Agradecer a todos mis amigos que me ayudaron desde cuestiones técnicas hasta cuestiones artistas, a los que me prestaron sus instrumentos. A los libros que leí, a las canciones que escuché y a las peliculas que ví. Dedicado a mis amigos, a la gente que me quiere y en especial a mis padres que sin ellos yo no sería nada."
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En cuanto a la recepción, el impacto fue inmediato y, sobre todo, emocional. “Me sorprende poder evocar emociones en personas que no conozco. Que abran su corazón y me digan lo que sienten es algo muy lindo”.

Ahora, el próximo paso es el vivo. Aunque el material fue pensado desde la escucha íntima, el escenario empieza a tomar protagonismo: “ya hay una fecha que se va a anunciar y estoy ensayando con la banda”. La idea es resignificar las canciones: “llevar el EP a algo con más fuerza, más al frente y más humano”.

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En lo personal, el balance es claro. “Este EP me hizo crecer muchísimo”. Y hacia adelante, el desafío es sostener ese impulso: “ahora a sobrevivir con esta vida doble, la universitaria y la del músico, y en el medio crear nuevas canciones”.

Porque, en definitiva, el objetivo permanece intacto: “que tenga un valor artístico, que le evoque algo a alguien. Poder dejar algo en otras personas, así como otras músicas dejaron algo en mí”.

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