El obispo de Esquel cuestiona que no lo dejen dar misa

"Ni siquiera en la época nefasta entraba la policía porque la Iglesia tiene un espacio garantizado por la Constitución", afirmó José Slaby, obispo de Esquel.

El obispo de la Prelatura de Esquel, Monseñor José Slaby, manifestó su enojo por la suspensión de la misa en Trevelin con intervención de Policía. En FM Tiempo Esquel dijo que entiende que en una pandemia debe haber restricciones, aunque “nos tenemos que cuidar todos y aprender a vivir de una manera diferente”.

Admitió que “me molesta que pareciera que en el único lugar que se puede expandir la pandemia es en una misa, en los encuentros dominicales de los católicos, cuando en la semana se pueden realizar todas las actividades. La eucaristía no puede llevarse a cabo por la prohibición”.

Para el obispo, “la gente no puede vivir encerrada y me piden que sea la voz de ellos”. En tono enojado, sostuvo que molestó mucho también porque un niño de 5 años, cuando la policía fue a la Iglesia para impedir la misa, lloró y le manifestó a la madre por qué no podía ir a encontrarse con Jesús.

“Parece que estuviéramos en tiempos de persecución”, enfatizó Slaby.

Aseguró que en la semana cuando van de tres a cinco personas a la Iglesia, respetan el distanciamiento, y entran con barbijo, además de disponer en la puerta de alcohol. El cura lo usa y entrega la hostia en mano.

“Yo sí o sí tengo que celebrar la misa el domingo”, desafió y agregó ante la posibilidad de que las autoridades intervengan y eviten la ceremonia, que “cada uno es libre; ni siquiera en la época nefasta entraba la policía porque la Iglesia tiene un espacio garantizado por la Constitución”.

Slaby manifestó que no quiere entrar en una rebeldía instando a que todos vayan a la misa, pero recalcó que “la gente tiene derecho de rezar y recibir el consuelo que necesita”.

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