El efusivo agradecimiento popular a la Scaloneta y de manera especial a Lionel Messi, puso calor a la gélida noche invernal pese la derrota en la dramática final.
El banderazo, con bengalas, redoblantes, caravana automovilística y música de numerosos trompetistas que no solo ejecutaron notas que acompañaron los tradicionales cánticos futbolísticos sino también el Himno Nacional, generó un clima que hizo confundir sentimientos de alegría y nostalgia que metafóricamente hizo emocionar a El Gorosito.
El acontecimiento quedará grabado en la historia de esta ciudad patagónica, con sus matices vinculados a Malvinas y el espíritu de lucha globalizado en todo el país en defensa de los colores patrios a través del deporte.