En 2023, Elon Musk apoyó la campaña de Javier Milei. El viernes pasado, en Córdoba, el presidente argentino anunció el nuevo Plan Nuclear Argentino, que apunta a la construcción por parte de empresas privadas del reactores modulares pequeños (SMR, por su sigla en inglés) que sean capaces de abastecer la demanda de energía de datacenters para el desarrollo de Inteligencia Artificial que podrían instalarse en la Patagonia, aprovechando las vastas extensiones inhabitadas y el clima frío.
Milei sueña con convertir a la Argentina en un polo global de esta tecnología facilitando ambas cosas, además de ofrecer el RIGI y una desregulación total para esas investigaciones, una combinación que no existe en ningún otro lugar del mundo.
“El plan nuclear no parece un plan nuclear sino un pedido de Silicon Valley”, apuntó el investigador del CONICET y experto en Relaciones Internacionales, Bernabé Malacalza, en su cuenta de bluesky. “El anuncio huele a Musk”, agregó.
Las implicancias de la decisión de Milei no pueden comprenderse cabalmente sin tener en cuenta que este mismo gobierno está desmantelando metódicamente un plan nuclear de matriz estatal con décadas de trayectoria y reconocido en todo el mundo, afirma el periodista Nicolás Lantos en su columna de este domingo en El Destape.
Una pieza central de ese plan era la construcción del CAREM 25, un SMR con desarrollo cien por ciento nacional que se encontraba en una fase avanzada en Lima, provincia de Buenos Aires. La obra civil se encuentra detenida desde marzo de este año y más de cien trabajadores del proyecto fueron despedidos. IMPSA, la empresa especializada en la producción de insumos para esta industria, fue la primera privatizada por el gobierno de La Libertad Avanza, agrega Lantos.
El desarrollo de SMR no es redituable para empresas privadas. Los únicos dos que están funcionando en el planeta fueron iniciativas estatales de China y Rusia. ¿Qué modelo será el que querrán construir los prometidos inversores en la Patagonia?, se pregunta luego.
“Resulta inevitable la sospecha de que están interesados en apropiarse del trabajo de años de inversiones y desarrollo del Estado nacional para ponerlos al servicio de las grandes corporaciones tecnológicas de Silicon Valley. Si la cuestión pasa por desmantelar el CAREM y por otra parte abrir el juego a empresas privadas para que se instalen a producir reactores pequeños modulares en Argentina que sirvan de sostén para data centers que vengan a instalarse a las zonas frías de la Patagonia, en ese intercambio Argentina está desperdiciando un conocimiento construido a lo largo de los años con financiamiento del Estado y poniéndolo al servicio de Silicon Valley”, explicó Malacalza a El Destape.
Si el Plan Nuclear de Musk y Milei se completa, los datacenters y reactores podrán ser protegidos por las Fuerzas Armadas, gracias al oportuno decreto que en las vísperas fue publicado en el Boletín Oficial y que permite la intervención militar para intervenir en la defensa de “objetivos estratégicos”. Sólo eso explica la presencia del ministro de Defensa, Luis Petri, en el flamante Consejo Nuclear Argentino anunciado por el presidente Milei en su conferencia del viernes.