El tránsito fue habilitado en el camino Roque González

El camino que une los barrios San Cayetano y Saavedra fue habilitado ayer después de finalizar los trabajos que comprendieron la generación de una rotonda de ingreso a las nuevas urbanizaciones. También se tomó intervención en la grieta que dejó el temporal del año pasado.

Comodoro Rivadavia continúa reponiéndose del temporal más grande de su historia. Una de las mayores consecuencias se produjo en el camino Roque González, donde su circulación estuvo prohibida durante meses debido a una grieta que produjo la tormenta y a la inestabilidad de su calzada.

Las tareas en el sector continúan, por lo que desde el municipio crearon una rotonda de ingreso a las nuevas urbanizaciones para que ayude a la circulación de los automovilistas y se trabajó sobre la grieta.

Las tareas se desarrollaron a lo largo de una semana y ayer se habilitó el camino en busca de descomprimir el tránsito en la ruta Nacional 3, que se ve saturado en las horas pico.

En este sentido el subsecretario de Control Operativo, Ricardo Murcia, sostuvo que “tras los trabajos ejecutados, pudimos proceder a la habilitación del camino. Una intervención fue en la grieta que generó el agua del temporal y la otra fue la ejecución de una rotonda para el ingreso al barrio nuevo lindante al camino”.

Asimismo, el funcionario valoró la creación de la rotonda “porque viniendo de avenida Polonia el ingreso se produce de forma correcta, pero viniendo de zona norte había que realizar un giro a la izquierda que se tornaba peligroso, además de estar en pendiente”.

“Con esta rotonda se genera una circulación para quien quiera ingresar o salir del barrio nuevo y permitir la circulación normal en el Roque González. Finalmente para habilitarla en primera instancia tuvimos que cumplir con todos los requerimientos de seguridad a través de señalización”, aseguró Murcia.

Hay que recordar que después del temporal se reacondicionó de manera parcial el Roque González. La primera acción que se llevó adelante fue la instalación de una doble alcantarilla con caños de 1.400 milímetros para que pudiera correr el agua que quedaba de las intensas lluvias.

Además se realizaron tareas de demarcación horizontal y vertical, y colocación de un material sobre la calzada para mejorar su mantenimiento, colocándose elementos señalizadores y de seguridad.

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