Este martes el Tribunal Oral Criminal N°1 de Bahía Blanca dio inicio al juicio oral y público contra Fiorella Damiani, la consejera escolar acusada de haber realizado una denuncia falsa de abuso sexual en 2017.
Todo empezó el 19 de julio de 2017, cuando Damiani fue al bar “Chop-Chop” en Punta Alta para festejar un cumpleaños, al que también asistieron Joaquín Álvarez y Fernando Pereyra. Después, los tres se fueron juntos para seguir la noche en la casa de uno de ellos. Es en ese punto cuando surgen dos versiones distintas de lo ocurrido.
Damiani denunció a sus compañeros por violación múltiple. La causa quedó “planchada” durante años, pero en noviembre de 2021 se reactivó y una jueza ordenó la detención de Álvarez y Pereyra, acusándolos de “abuso sexual doblemente agravado con acceso carnal”.
Sin embargo, el caso daría un giro inesperado con el avance de la investigación y Damiani terminó imputada por falso testimonio agravado, una figura prevista en el artículo 275 del Código Penal, que establece penas de uno a diez años de prisión cuando la mentira perjudica a un acusado en una causa criminal.
Los videos que cambiaron todo
Álvarez y Pereyra pasaron un tiempo tras las rejas a raíz de la denuncia presentada por la consejera escolar al día siguiente del encuentro que mantuvieron en la casa de la calle Espora al 1200.
Mientras los jóvenes estaban detenidos fue cuando surgió un dato clave durante una entrevista de los acusados con su abogado defensor. “Todo lo que hicimos está filmado. Todo lo grabamos con el teléfono celular”, dijeron.
Así fue como el abogado accedió a la nube y recuperó los videos. Las imágenes, que mostraban un encuentro sexual consensuado, fueron claves para que Álvarez y Pereyra recuperaran la libertad.
“En los videos no se aprecia que fuera forzada al acto sexual, ni que no pudiera moverse como declaró. Es más, en las imágenes pueden apreciarse movimientos activos de la señorita Fiorella acompañando a su partenaire sexual”, argumentó la fiscal Marina Lara al solicitar la excarcelación.
Y la causa dio un vuelco: Álvarez y Pereyra fueron sobreseídos y Damiani pasó de víctima a imputada por falsa denuncia.
Los chats que detonaron el escándalo
El expediente judicial revela detalles que podrían explicar las motivaciones de Damiani. Una de las hipótesis es que, después de participar del trío, la mujer se arrepintió por cuestiones morales o familiares. Otra, que temía la viralización de los videos y buscó asustar a los jóvenes para evitar que se difundieran.
Y una tercera, que actuó por venganza tras leer un chat que la enfureció. Según consta en la causa, a la que accedió La Brújula 24, Damiani revisó el teléfono de Pereyra y encontró un mensaje de Álvarez a su amigo: “Si Noelia no viene, no importa. Si esta guacha se nos entrega, nos enfiestamos los dos”.
Desde el teléfono de Pereyra, Damiani le escribió a una amiga en común:
“Me usaron para c... los dos.”
“Los dos vieron que estaba mamada.”
“No sé qué hacer Dios.”
El avance de la causa
Tras la absolución, Álvarez y Pereyra iniciaron demandas civiles y penales contra Damiani. La Justicia avanzó en la investigación y, el 10 de abril de 2025, la consejera escolar fue detenida en la calle España 1147, en Bahía Blanca.
El juicio oral prevé tres audiencias y se espera que finalice este miércoles 26 de febrero. Damiani enfrenta la posibilidad de una condena de hasta 10 años de prisión si el tribunal considera que su denuncia fue efectivamente falsa y agravada por el daño causado a los acusados.