En el acto de Cañadón Seco hubo un fuerte cuestionamiento a la negación de los DDHH

El Altar de la Memoria, emplazado en un espacio abierto de Cañadón Seco para recordar a las personas perseguidas, torturadas, asesinadas y desa-parecidas durante la última dictadura cívico-militar, fue ayer escenario de la evocación del Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. El presidente de la comisión de fomento, Jorge Soloaga, criticó con severidad las políticas del macrismo en relación a los Derechos Humanos. Indicó que se los quiere negar porque tal vez se siente identificado con procesos históricos de quebrantamiento de la soberanía popular.

Caleta Olivia (agencia)

Los actos empezaron poco antes del mediodía en el edificio central de la comuna con la inauguración de la sala de situación que lleva el nombre de Reinaldo Oscar Rampoldi, uno de los tres jóvenes que vivieron en esa pequeña localidad santacruceña y fueron víctimas de los años de plomo.

Rampoldi fue asesinado en La Plata en 1976, al igual que su amigo de la infancia Walmir “Puño” Montoya (ambos militantes de la Juventud Peronista), en tanto que el tercer vecino de Cañadón, José Clivio, se exilió en el extranjero.

La sala de referencia fue bendecida por el diácono Mario Sosa, asistiendo la hermana del Ramoldi, Mónica, quien arribó junto a su esposo desde la localidad bonaerense de Tres Arroyos. Más tarde, en el acto central, la mujer le hizo entrega a Soloaga de ropa que usó su hermano durante la niñez, cuadernos, manuscritos y otras pertenencias que serán resguardadas en un museo.

LA PLAZOLETA DEL

PAÑUELO BLANCO

Más tarde, autoridades, invitados especiales, abanderados de escuelas, instituciones y vecinos en general se concentraron en el Altar de la Memoria que está contenido en una plazoleta–rotonda con baldosas negras que hacen resaltar un pañuelo blanco, emblemática figura que a partir de 1976 comenzó a identificar a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en su lucha pacífica contra los genocidas de la dictadura militar, que también tuvo importante componente cívico.

Entre los asistentes también se encontraban los diputados provinciales Gerardo Terraz y Sergio Bucci; la exsenadora nacional María Ester Labado y el exdirigente gremial del otrora sindicato de trabajadores de Gas del Estado, Juan Domingo Rivarola, quien estuvo detenido durante aquella época oscura de la historia argentina.

En ese marco se izó el Pabellón Nacional y una bandera blanca que representaba a los pañuelos de referencia, tras lo cual se entonó el Himno Nacional y se hizo un minuto de silencio por la memoria de las víctimas.

Varios discursos, sobre todo de jóvenes, como así también el riego simbólico de los maceteros que contienen plantas de lavanda, laurel y laurentino y la interpretación de la zamba “Mujer, niña y amiga” por parte de los folcloristas locales Miguel Vázquez y Hugo Mayorga, matizaron la ceremonia evocativa que coincidió con un mediodía soleado y de agradable temperatura otoñal.

INTENTOS DE BORRAR

LO SUCEDIDO

En el cierre hizo uso de la palabra el presidente de la comisión de fomento y de antemano se esperaba un discurso de fuerte contenido político e institucional, teniendo en cuenta algunos hechos que se vienen registrando en el país en torno a los DDHH.

A modo de ejemplo vale mencionar que el gobierno nacional no propició ningún acto para celebrar el Día de la Memoria y por otro lado se está impulsando que salgan de las cárceles represores emblemáticos como el marino Alfredo Astiz, en tanto que el intendente de la ciudad bonaerense de Morón, Ramiro Tagliaferro (Alianza Cambiemos y exesposo de la gobernadora María Vidal), ordenó borrar pintadas conmemorativas a la lucha de las Madres de Plaza de Mayo.

Fue por ello que en su disertación Soloaga dijo que está a la vista que “las políticas que se vienen desplegando en la Argentina tienen que ver más con la negación de los Derechos Humanos como una forma de ocultar la verdad”, algo que es llevado adelante “tal vez por quienes se sienten identificados con los procesos de quebrantamiento de la soberanía popular.

“NEFASTO Y PERVERSO”

En otro pasaje de su exposición, Soloaga criticó severamente al presidente Mauricio Macri, a pesar de no nombrarlo expresamente, al señalar que “cuando escuchamos a quien asume la responsabilidad más importante de la Argentina decir que en su gobierno se va a terminar el ´curro´ de los DDHH, nosotros no podemos dejar de expresar la vergüenza de tener a alguien que nos represente sobre la base de un concepto tan nefasto y perverso”.

En tal sentido evaluó que seguramente la postura de Macri “tiene que ver con determinar cárcel domiciliaria para los represores y los genocidas. Es un negacionismo que también tiene que ver con minimizar el número de desparecidos, torturados, fusilados y manoseados en su dignidad” y “con la recepción de los represores que desfilan sin vergüenza alguna por la Casa Rosada”.

Por ello, puso de relieve que quienes asistían al acto de Cañadón Seco “venimos a reivindicar el concepto elemental, sagrado y sublime de los DDHH para que estas cosas nunca más vuelvan a suceder en la Argentina”.

Luego se remontó a la historia del país con la actuación de poderosos grupos hegemónicos internacionales que en su afán de concentrar para sí mismo las riquezas, conspiraron contra la soberanía nacional.

En ese punto hizo alusión a transgresores internos, desde Bernardino Rivadavia en adelante, los cuales hoy vuelven a aparecer impunemente con otros nombres, aplicando políticas de ajuste y despidos de trabajadores. De ellos dijo que “el perro es el mismo, lo que cambia es su collar”.

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