En marzo recibió un diagnóstico de cáncer y su casa quedó devastada por el temporal

Ana María Flores cuenta su historia desde la desesperación: "soy jubilada y tengo que pagar un alquiler de 12 mil pesos, no puedo más", dice. El municipio colaboró con tres meses de alquiler, nunca le llegaron los 30 mil pesos que Provincia destinó a los damnificados y su casa aún tiene barro en su interior. Reclama ayuda de parte del Estado y denuncia falta de contemplaciones frente a la enfermedad.

Ana María Flores vivió 35 años en el barrio Juan XXIII, en el mes de marzo su vida se desordenó por completo, la tormenta la agarró mientras trataba de procesar un diagnóstico de cáncer de útero y metástasis en el estómago. Su casa está ubicada en la zona más impactada del sur de la ciudad, la calle Manuela Pedraza al 3.327.

Ya pasaron más de 140 días desde la tormenta y Ana María no puede recuperarse ni de su salud ni de la devastación que generó el temporal en su vida. "No me da vergüenza decirlo nunca pedí nada en mi vida pero hoy realmente lo necesito", dice la vecina antes de comenzar su relato. "El municipio colaboró con el alquiler que conseguí los primeros tres meses, me daban 7 mil pesos por mes cuando el alquiler sale 12 mil, después de eso no hubo más ayuda que tres chapas harbor, dos bolsas de cal y bloques que servirán en algún momento para hacer un cantero pero nada más".

Los 30 mil pesos que Provincia aportó para los damnificados tampoco le llegaron y sospecha que tiene que ver con que completó tarde la documentación. "Pero, ¿cómo hago?, estoy con quimio no es fácil para mí tener que andar deambulando en la Municipalidad pidiendo ayuda, fui la semana pasada y me dijeron que vuelva a averiguar la otra semana, nadie comprende que uno se debilita con una quimio y el martes cuando salga del tratamiento tengo que volver a ir".

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"Yo no sé cómo volver a empezar, pero quiero volver a mi casa, pienso que si me dieran más tiempo de alquiler y con esa plata que le dieron a otros, algunas refacciones podría hacer pero necesito asistencia porque alguien tiene que ayudarnos a sacar el barro, somos mis nietas y yo nada más", lamentó la mujer.

Ana María no se imagina seguir toda una vida pagando alquiler, "ahora necesito estar en este alquiler y no por las comodidades, que no las tiene tengo un solo cuarto para estar con mis nietas que me cuidan, sino porque tengo a mano el transporte por mi tratamiento o por una urgencia, pero yo voy a volver a mi casa, aunque sea refaccionaré un cuarto y seguiré despacio pero yo la voy a recuperar la casa", insistió.

Consultada sobre los relevamientos que hubo en su zona por parte de Habitat Nacional y Desarrollo Humano local, la vecina señaló que le hicieron varias entrevistas pero después de eso se pierde el contacto y no vuelve nadie más. "Vinieron y yo fui a ver a asistentes sociales muchas, todas chicas jovencitas, pero después de eso no hay nada más lo mismo uno tiene que ir a la Municipalidad y escuchar que te digan vuelva la semana que viene". Cuenta en su poder, no obstante con el certificado de catástrofe que se otorgó a los damnificados.

A la espera de que algún funcionario se haga eco de su pedido, Ana María dejó su teléfono (2974588808) y aprovechó el contacto con El Patagónico para agradecer a los vecinos de Comodoro, conocidos y allegados que este tiempo la ayudaron a recuperar con donaciones parte de lo perdido que fue todo.

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