Dos delincuentes irrumpieron en el kiosco Popeye cuando la propietaria se encontraba sola en el local. Fue amenazada con un arma y despojada de la recaudación que alcanzaba los 600 pesos. Los ladrones además se apoderaron de otros 1.000 pesos en tarjetas telefónicas. La policía de la Seccional Primera investiga el caso.
Dramáticos instantes vivió la comerciante que posee el kiosco en la esquina de Ameghino y Francia, en la zona céntrica.
Eran las 16:20 cuando aparecieron dos jóvenes, uno vestía pantalón bordó y el otro tenía un buzo color crema.
Tras ingresar al reducido local y constatar que no había clientes uno de los ladrones extrajo un arma de fuego de entre sus ropas y apuntó a la mujer que quedó shockeada. En fracción de segundo los individuos pidieron el dinero de la caja registradora. que oscilaba los 600 pesos, y también las tarjetas de teléfono.
Con el botín en su poder los asaltantes corrieron en dirección a Alsina. A pesar de que los móviles policiales patrullaron la zona no pudieron dar con los autores del robo armado. Los efectivos dialogaron con los vecinos y procuraban identificar a los ladrones a través de las cámaras de seguridad de viviendas aledañas.
La Seccional Primera además dio intervención a la Brigada de Investigaciones para tratar de individualizar a los autores.