El insólito hecho ocurrió cerca de este mediodía en la Terminal de Ómnibus de la capital de Río Negro, Viedma, cuando un empleado descubrió a una de las víboras en la bodega de equipaje de un micro de la empresa Don Otto.
El trabajador detectó a uno de los réptiles desplazándose sobre una valija y en una rápida maniobra la colocó en una bolsa, para luego dar aviso a las autoridades. Inmediatamente se hicieron presentes efectivos policiales, acompañados por integrantes de la dirección de Fauna de Chubut, quienes encontraron al otro ejemplar y determinaron que se trataba de especies de víboras "no venenosas". "Se tratarían de una constrictora californiana y una víbora del maizal, ambas especies originarias de Estados Unidos", señalaron.
La Policía debió requisar los bolsos que iban a bordo, y ahora investiga cómo estos ejemplares llegaron a ese lugar del micro ya que ninguno de los pasajeros que viajaba se hizo cargo de los reptiles.
El comercio ilegal de fauna y los recursos naturales constituye un delito y prevé penas de prisión, de acuerdo con Ley Nacional 22.421 y el Código Penal. Los reptiles quedaran a resguardo hasta tanto se avance en la causa judicial. Interviene en el caso el fiscal Juan Pedro Peralta.