"Era muy manipulador", declaró una hija de la víctima

En la audiencia se conocieron detalles de la relación entre Daniela Velasco y Miguel Asencio, quien no aceptaba la ruptura. Decía que era empresario pesquero y declaró haber nacido en Allen. Su defensora teme por su seguridad y pidió menos tiempo de investigación.

Miguel Angel Asencio (63) ingresó tiritando de frío a la sala donde se llevó a cabo este mediodía la audiencia de control de detención por el crimen de Claudia Daniela Velasco, docente de la Escuela 766 asesinada a puñaladas el último viernes en la puerta del establecimiento educativo.

La defensora pública del femicida, Cristina Sadino, fue quien le prestó su chalina para que se cubriera. En estos días no se le acercó ningún allegado, según trascendió.

Asencio declaró haber nacido en Allen, Río Negro, el 2 de diciembre de 1957 y su abogada dijo algo más sobre él, como que es diabético y requiere seis remedios diarios. También resaltó su tendencia suicida, por lo que pidió que en vez de cuatro meses –como finalmente decidió la jueza María Laura Martini- la investigación se acortara a 60 días. No tuvo éxito.

AL MENOS CUATRO PUÑALADAS

El Ministerio Público Fiscal estuvo representado en la ocasión por Marcelo Cretton y Camila Banfi, que fueron quienes argumentaron por qué Asencio debe seguir detenido. Señalaron que la víctima recibió al menos cuatro puñaladas, todas en el sector izquierdo: en su mandíbula; en la clavícula; en la región lumbar, afectándole un riñón; y en la zona del pulmón.

También se detalló que se pudo acreditar una relación entre ambos de al menos cinco meses y que la misma concluyó en agosto, luego de que la víctima comprobara que Asencio “era muy manipulador”, además de “mentiroso”, según consta en el testimonio de una de las hijas de Daniela. Decía, por ejemplo, ser empresario pesquero, lo cual resultaría inexacto, al igual que otras afirmaciones por él formuladas.

Pudo establecerse que el hombre vivía en un departamento del sector 6 de las 1008 Viviendas y que si ya era obsesivo, tal característica se acentuó desde el momento mismo de la ruptura.

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