El incidente –menor por fortuna- ocurrió poco antes de las 13, horario en que ingresa el turno tarde a la Escuela 1. Un estudiante enganchó con su mochila un matafuegos que cayó al suelo e inmediatamente comenzó a esparcir su polvillo.
El aire se tornó irrespirable y hubo que aguardar en el patio hasta que todo pasara. En ningún momento se vivieron situaciones de pánico. En realidad prevaleció el goce entre quienes pasaron el tiempo jugando en el patio del establecimiento ubicado en Yrigoyen y Belgrano.
“Hay que limpiar todo para que se disipe el aire y puedan entrar”, le dijo el director de la escuela, Néstor Helfer, a AZM tv, rescatando que todo transcurrió en calma y que quienes estaban en el interior salieron en perfecto orden.
Además, el hecho sirvió para probar el funcionamiento de los protocolos que se aplican en estos casos, poniendo énfasis en los tiempos que demanda evacuar el establecimiento.