Esquel: lo condenaron a perpetua por quemar viva a su indefensa víctima

La defensora de Fernando Muñoz había planteado la inconstitucionalidad de la pena a prisión perpetua por el asesinato de Víctor Yancapán, pero el tribunal no hizo lugar a sus fundamentos y coincidió con los requerimientos de la fiscal. "Las lesiones internas ocasionadas adrede por el agresor generaron un sufrimiento excesivo, innecesario para cometer el homicidio", fundamentaron los jueces respecto al ensañamiento con el que actuó el criminal.

Un joven de 21 años fue condenado ayer a prisión perpetua por el crimen con “ensañamiento” de un hombre en situación de calle que en marzo de 2016 fue asesinado a golpes y prendido fuego vivo en la ciudad chubutense de Esquel, informaron fuentes judiciales.

Según el Ministerio Público Fiscal de Chubut es la segunda vez en la historia que la Justicia de esa ciudad cordillerana aplica una condena por un homicidio cometido con saña.

El fallo de los jueces Jorge Criado, Carina Estefanía y Jorge Daniel Novarino recayó sobre Fernando Andrés Muñoz Troncoso (21), a quien le atribuyeron el homicidio calificado de Víctor Yancapán (60), quien además de vivir en la calle era alcohólico.

“Las gravísimas lesiones internas que presentaba Yancapán a raíz de la agresión homicida, las quemaduras en el 70% de su cuerpo o la asfixia por la inhalación del humo, eran suficientes, cada una por sí sola, para provocarle la muerte”, consideraron los jueces.

En ese sentido, el tribunal entendió que “todas estas injurias ocurrieron en simultáneo y la agonía fue breve” y que “las lesiones internas ocasionadas adrede por el agresor ocasionaron un sufrimiento excesivo, innecesario para cometer el homicidio”.

“Ese exceso encuadró en el agravante de ensañamiento”, indica el informe judicial.

La defensora de Muñoz, Valeria Ponce, había planteado la inconstitucionalidad de la pena a prisión perpetua, pero el tribunal no hizo lugar a sus fundamentos y coincidió con los requerimientos de la fiscal Fernanda Révori.

El debate comenzó en diciembre pasado con un segundo imputado que resultó absuelto.

El caso llevado a juicio ocurrió entre las 3 y las 3.30 del 21 de marzo de 2016, en un pasillo de la sede de la Junta Vecinal del Barrio Ceferino, en Esquel, donde se halló un cadáver irreconocible por las quemaduras que presentaba.

Recién diez días después se identificó el cuerpo a través de sus huellas digitales, tras lo cual, los peritos realizaron una reconstrucción de los hechos en la que sostuvieron como “probable” que “estuviera en la vereda de la sede vecinal, alcoholizado, cuando fue agredido por los atacantes”.

“Luego lo habrían trasladado al pasillo interno, donde fue golpeado reiteradamente, para darle muerte con claro ensañamiento”, concluyó el informe. El ahora condenado había sido detenido en enero de 2017 en Rawson.

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