Jorge Rial no dejó pasar la escena y reaccionó casi de inmediato. Tras ver a Javier Milei compartir escenario con el Chaqueño Palavecino en el Festival de Jesús María, el periodista eligió la burla como forma de crítica y lanzó un comentario que no tardó en viralizarse.
Desde su cuenta de X, Jorge Rial puso el foco en el folklorista salteño y utilizó el humor ácido para marcar una contradicción que, según su mirada, quedó expuesta con la visita del Presidente al festival. Sin nombrar directamente a Javier Milei en su mensaje, apuntó a su discurso histórico contra los artistas vinculados al Estado y al rol que, para muchos, ocupa el Chaqueño Palavecino dentro del circuito cultural.
“El Chequeño Palavecino. ¿No era así como los bautizaban a los artistas que viven de la del Estado? ¿O mejor el Chaqueño Pagavecino?”, escribió Jorge Rial, jugando con el apellido del cantante y apelando a una ironía que tocó un nervio sensible. El apodo circuló rápidamente y generó reacciones encontradas.
El comentario no surgió en el vacío. La presencia de Javier Milei en el escenario de Jesús María ya había generado controversia desde el momento en que se conocieron las imágenes. El Presidente apareció junto al Chaqueño Palavecino en uno de los festivales más tradicionales del país, una postal que fue celebrada por algunos y cuestionada con dureza por otros.
Para una parte del público y del ambiente artístico, el gesto del Chaqueño Palavecino fue leído como una toma de posición política. Para otros, se trató simplemente de un cruce circunstancial dentro de un evento popular. Sin embargo, el contexto no pasó desapercibido y alimentó una discusión más amplia sobre la relación entre cultura, poder y discurso público.
En ese clima, la intervención de Jorge Rial funcionó como catalizador. Su mensaje condensó críticas que ya circulaban en redes y puso palabras a una incomodidad que muchos señalaban: la distancia entre el discurso de Javier Milei contra ciertos sectores culturales y su aparición celebrada junto a uno de los máximos referentes del folklore nacional.
El Chaqueño Palavecino quedó así inevitablemente “pegado” a la polémica. A partir del posteo de Jorge Rial, comenzaron a multiplicarse los cuestionamientos, las burlas y los debates sobre su rol y su decisión de compartir escenario con el mandatario. El apodo, más allá del chiste, operó como síntesis de ese malestar.