Se trata de Pauline Kana, una estadounidense oriunda de Ohio que cumplirá 100 años el próximo 1 de agosto y que se convirtió en una de las protagonistas inesperadas de la jornada disputada en Dallas.
La presencia de la simpática abuela no pasó desapercibida. Mientras Messi brillaba con un doblete histórico que le permitió romper nuevos récords mundialistas, las cámaras enfocaron a Kana alentando al capitán argentino, una escena que rápidamente se viralizó en todo el mundo.
Pero esta no es la primera vez que Pauline demuestra su admiración por el rosarino. Meses atrás asistió a un partido del Inter Miami y sorprendió con un cartel que decía: “Messi, ¿querés casarte conmigo?”. El campeón del mundo advirtió el mensaje, la saludó desde el campo de juego y le regaló una sonrisa que dio la vuelta al planeta.
Además de su fanatismo por el fútbol, Kana posee un récord Guinness muy particular. En mayo de este año se convirtió en la persona de mayor edad en realizar un “crowd surfing”, la práctica que consiste en ser levantado y trasladado por una multitud durante un espectáculo. Lo logró a los 99 años y 274 días durante un recital en Texas ante más de 20.000 personas.
Su popularidad creció gracias a las redes sociales, donde es conocida como "Gangster Granny". Junto a su nieto Ross Smith, uno de los creadores de contenido más famosos de Estados Unidos, protagoniza videos humorísticos que acumulan millones de reproducciones en TikTok e Instagram.
Con casi un siglo de vida, Pauline Kana volvió a demostrar que la edad no es un límite para disfrutar de las pasiones. Esta vez, su amor por Lionel Messi la llevó hasta el Mundial y la convirtió en una de las historias más entrañables del torneo.