El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, recorrió el avance de la obra recientemente reiniciada de la Comisaría del Kilómetro 8, un destacamento reclamado durante 16 años por vecinos de la zona norte y que la actual gestión reactivó con el objetivo de finalizarlo antes de fin de año.
Se trata del segundo edificio policial de mayor dimensión en Comodoro Rivadavia, el cual también incluirá módulos de detención, lo que permitirá agilizar la articulación entre las distintas dependencias, como así también fortalecer las tareas de seguridad en los barrios Don Bosco, Restinga Alí, Fontana y Standart Norte.
Al respecto, Torres destacó que la nueva comisaría era “sumamente necesaria” y recordó que “hace diez días nos reunimos con la asociación vecinal del barrio Don Bosco y planteamos la necesidad de reactivar una obra que fue postergada durante 16 años”.
Añadió que “antes de fin de año, el destacamento estará en condiciones de ser inaugurado en un barrio que realmente lo necesita y con una infraestructura que incluye módulos de detención, lo que va a permitir descomprimir la Alcaidía”.
“Obras como esta tienen un gran impacto en toda la ciudad porque fortalecen la tarea policial en los barrios y mejoran la seguridad de cada vecino”, puntualizó el mandatario.
PLAN INTEGRAL DE SEGURIDAD
El nuevo edificio policial forma parte de un plan integral de seguridad que el Gobierno del Chubut lleva adelante en Comodoro Rivadavia, el cual incluye la licitación de nuevas cámaras de videovigilancia y la integración de redes vecinales al Centro de Monitoreo, ampliando la capacidad de control y prevención en toda la ciudad.
En ese sentido, Torres indicó que las nuevas cámaras “incluyen funciones de reconocimiento facial, lo que permitirá optimizar el monitoreo y liberar recursos policiales para fortalecer la presencia en territorio”.
Por otra parte, el mandatario se refirió a la problemática del narcomenudeo y al impacto que tendrá su eventual desfederalización, señalando que “es frustrante cuando un vecino dice que sabe que en tal ‘kiosco’ venden droga; luego ve que se allana y se cierra y a los pocos meses esa misma gente vuelve a vender”.
“El narcomenudeo es un flagelo que genera violencia en los barrios, y el sistema acusatorio federal necesita muchos más fiscales, por lo cual hay causas que tardan demasiado en avanzar”, acotó.
En ese marco, sostuvo que “una vez que ocurra la desfederalización, la provincia se va a poder hacer cargo de ese fuero con fiscales especializados, tomando una intervención directa y terminando con una situación que durante años generó frustración e impotencia en muchos vecinos”.
Asimismo, destacó que “la desfederalización funcionó muy bien en muchas provincias, y eso trae aparejada una partida presupuestaria correspondiente”.
En esa línea, agregó que “en la última reunión con el ministro de Justicia de la Nación (Juan Mahiques), nos confirmaron que están dispuestos a acompañar y ahora estamos definiendo esa partida, además de conformar una mesa de trabajo junto a la Justicia Federal y el Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia”.