La deuda es el camino para una salida que lleve a alguna parte

Consecuencias en Chubut de una decisión adoptada por el gobierno nacional. Alternativas para sostener la esperanza. Los que ganan cuando todos pierden. Los apurados porque el almanaque no se detiene y otros temas que le pusieron ajo, pimienta y tomillo a una semana para recordar.

Estaba desnudo

Mauricio Macri no pudo más y aceptó lo que decían: el rey andaba desnudo nomás. Casi dos años y medio de gobierno neoliberal no hicieron más que generar conflictos sociales, aumentar la desocupación y la pobreza y permitir que unos pocos –amigos- ganen mucho a expensas de los más. Para solventar su fiesta ahora debió ir a pedirle la toalla al FMI que, como se sabe, no da nada gratis. Mientras el cinturón de la mayoría se prepara para un nuevo agujero, los meses por venir parecen no ser muy venturosos, más allá del vacuo palabrerío de insensibles funcionarios que repiten su relato de ficción como un mantra.

¿Y por casa?

Si el Gobierno nacional ya no puede conseguir créditos en el exterior, imagínense lo que pasa en las provincias, sobre todo en las que se hallan en estados más delicados, como Chubut. El gobernador Mariano Arcioni anda tratando de darle forma a un fideicomiso con aportes de empresas que operan aquí para ver si puede disimular un poco más el crónico déficit mensual, en tanto se le complica aquel pronóstico de que para noviembre terminarían los pagos escalonados de haberes a los estatales. Por eso apela a su comprensión y de eso se volverá a hablar en la reunión convocada para el martes por el ministro de Gobierno, Marcial Paz, esta vez con todos los gremios juntos. Puertas adentro, confían en que el alejamiento del irritante Sergio Mammarelli permita descomprimir un poco la tensa relación que en las últimas semanas empezó a tener más presencia en las calles y a sumar actores como los padres que toman escuelas para que se les garantice a sus hijos el derecho a la educación.

Sobre gustos y chicas

Sergio Mammarelli terminó dejando el gobierno de la misma forma en que llegó. Es que antes de que jurara ya estaba en funciones de hecho (hay quienes dicen que en realidad lo venía haciendo en Comodoro desde que Arcioni fue electo vicegobernador), y ahora se fue sin que hubiera un comunicado de prensa oficial al respecto. Se lo dejó trascender desde Rawson y él se lo confesó a un portal amigo que no genera noticias propias, pero que el exministro Coordinador confesó era lo primero que leía para informarse de la actualidad local, mientras a nivel nacional se inclinaba por La Nación. Cuestión de gustos, o de mal gusto. Como el que tuvo cuando hizo ese comentario poco feliz sobre las mujeres al cual ahora le atribuyen su alejamiento. Es cierto que ello le provocó a Arcioni un desgaste innecesario al tener que salir él a pedir disculpas, mientras el locuaz emprendía un nuevo viaje a su chacra puntana. Pero si fuera por ese dicho, ¿qué se debería hacer entonces con el intendente de Mar del Plata, Carlos Arroyo, quien propuso “mandarle alguna chica bonita a los empresarios para que vengan a invertir”?

Amarillo oscuro

Mammarelli vuelve a lo suyo sin haber tenido tiempo ni suerte para conseguir uno de sus principales objetivos, cual era establecer una alianza sin fisuras con el Gobierno nacional. Ideológicamente, el exfuncionario siempre estuvo cerca de ese lugar (no por nada llegó a deslizar que la reparación del camino Juan Perón podría financiarse con el futuro pago de peaje), pero el giro de los acontecimientos nacionales lo desubicaron. A tal punto, que su ahora exgobierno ya no puede influir sobre los dos legisladores nacionales electos en la misma boleta que Arcioni, algo que sí pudieron hacer en el agitado diciembre en que se votó el ajuste a los jubilados, cuando el senador Alfredo Luenzo se abstuvo tras múltiples presiones del operador en las sombras del Gobierno provincial, Rafael Fortunato Cambareri, en tanto la diputada Rosa Rosario Muñoz luego daba quórum porque Marcos Peña Braun y Rogelio Frigerio (n) habían presionado a Arcioni, tal como expuso en un chat.

Ahora Muñoz acaba de votar a favor de retrotraer el tarifazo en los servicios y lo mismo se apresta a hacer Luenzo cuando llegue su hora. En general, senadores y diputados de Chubut hoy sintonizan la misma melodía, salvo el abogado comodorense Alberto Gustavo Menna, quien continúa priorizando la obediencia partidaria.

Desde la costa

Además de este cuadro complejo a nivel nacional, a Arcioni se le abren frentes internos dentro de su propio partido, como el que periódicamente le instala el intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, otro que no disimula sus apetencias políticas inmediatas. Quiere ser candidato a gobernador por el partido que fuere y en estos momentos ha desempolvado aquello de los regionalismos para posicionarse. Le achaca al gobernador designar funcionarios que provienen solo de Comodoro, llegando a considerar “inédito” que haya una fórmula cien por ciento de la ciudad petrolera si finalmente Roddy Ernesto Ingram es designado esta semana titular de la Legislatura, como todo parece indicar. Ello significaría que sería el virtual vicegobernador de Chubut.

Es cierto que Ingram hizo su carrera política en Comodoro, pero hace años que reside en Playa Unión, donde ha encontrado una paz que parece en el sur no hallaba, además de haber quedado expuesta su incapacidad de construir masa dasnevista pura en esta parte de la provincia.

La minería mete su cuña

Curiosamente, a Sastre le tocó ser anfitrión de la I Jornada de Minería, Trabajo y Familia que les sirvió a los partidarios de esa actividad para volver a la carga con su intención de explotar el recurso en la meseta más temprano que tarde. Los expositores solo hablaron bondades de la minería; desmerecieron cualquier consecuencia para la salud o el medio ambiente y aprovecharon para fomentar un apoyo incitando a gente desocupada a presentar sus currículums para eventuales puestos de trabajo. Así se llegó a ver una cola de tres cuadras con desocupados desesperados por no tocar fondo y aferrados a la primera tabla que se les acerca. Fue tan obvia la cosa que motivó la reacción del diputado nacional Jorge Taboada, cada vez más combativo con las políticas nacionales. “Es de hijos de puta recibir CV y jugar con la necesidad de la gente como se hizo. La guita se la van a llevar dos o tres vivos y nos van a dejar un pasivo ambiental tremendo”, dijo el dirigente camionero.

Desde afuera

Pero en la cuestión de los regionalismos Ricardo Sastre no está solo. El diputado provincial de la Alianza Cambiemos, Manuel Pagliaroni, también expuso su malestar por un cambio de partidas que hubo entre los hospitales de Trelew y Comodoro. Puntualmente, se decidió que 10 millones de pesos destinados al nuevo nosocomio de la ciudad del valle –que ya cuenta con uno total y modernamente equipado- vengan al Regional para atender cuestiones acuciantes. “Hay favoritismo”, afirmó el legislador que hoy parece actuar en tándem con los tres diputados de Trelew que responden a Gustavo Mac Karthy: Florencia Papaiani de Mac Karthy, Leandro Espinosa y Javier Cunha. Para ellos cuatro, hoy Trelew “está estancada”, lo cual es cierto y se refleja tras el cierre de fábricas y las suspensiones y despidos en el ámbito textil. De tales aspectos, estos legisladores no hablan mucho, a diferencia de quienes sí lo sienten en sus bolsillos, como los taxistas, por ejemplo, quienes han visto disminuir la cantidad de pasajeros en un 40% en los últimos meses.

Un bastón

En estos días hizo su aparición pública un intendente, Marcelo Limarieri, de Gualjaina, para recordar que Chubut Somos Todos sigue siendo un partido político con aspiraciones. Luego de admitir que la causa de Diego Correa “nos afectó mucho”, el vocero del denominado Grupo Cordillera se preocupó por aclarar que “no somos parte de este grupo sospechado de corrupción”, reclamando entonces tener voz y ser parte de la fuerza que surgiera de la mano de Mario Das Neves. “Chubut Somos Todos es un partido federal y debe incluir a referentes de toda la provincia, no solo de la costa”, dijo Limarieri al recordar de paso los últimos resultados electorales, donde su candidato a diputado nacional obtuvo una diferencia apreciable sobre el candidato del intendente Linares y el de Mauricio Macri. Eso sí, el vocero se preocupó por aclarar que para seguir adelante con su propósito de pelear la conducción partidaria quieren tener el aval del propio Arcioni, hoy vicepresidente del partido.

Sincericidio

Fue el que tuvo el ministro de Economía, Alejandro Garzonio, cuando le preguntaron la fecha en que se normalizaría la cadena de pagos en Chubut. “No quiero poner plazos ni repetir la anécdota de Macri del segundo semestre”, dijo el funcionario, quien contradijo así a su propio jefe, el gobernador Mariano Arcioni, quien hace algunas semanas se atrevió a pronosticar que ello ocurrirá “en octubre o noviembre”.

Alternativas

El Consejo de la Magistratura le viene reclamando hace rato presupuesto al Superior Tribunal de Justicia para poder reunirse con mayor periodicidad y el que salió a responderles fue el titular del máximo cuerpo del Poder Judicial. “El Consejo de la Magistratura tiene unos 100 inscriptos por año. Si se pusieran unos 5.000 pesos de tasa de inscripción, serían 500 mil pesos; es decir casi tres sesiones solventadas solo con las inscripciones. No me parece una mala idea en época de crisis”, opinó Alejandro Panizzi, quien compartió una confidencia: “uno percibe en la cola de la panadería que la gente tiene mucha bronca; que se queda sin obra social; le cuesta llegar a fin de mes y resulta que hay funcionarios que se enriquecieron ilegalmente”.

Todo virtual

A los funcionarios de la Alianza Cambiemos en Chubut no les resulta sencillo salir a defender a su gobierno cuando comete tantos desatinos juntos, como le ocurrió en la semana que concluyó ayer. Por eso será que esta vez el más activo –al menos en las redes- a la hora de tirar el achique o arrastrarse hacia el poste más lejano con mano cambiada, haya sido Emiliano Alvarez Raso, un funcionario de segunda línea de la Secretaría General de Presidencia. Eso sí, desde Buenos Aires.

En Chubut el delegado del Ministerio del Interior, Ignacio Torres, se atrevió a considerar que “si hacemos un paralelismo entre Provincia y Nación en dos contextos deficitarios, la provincia compromete más del 95% de lo recaudado para pagar sueldos, lo que deja muy poco para insumos hospitalarios o para siquiera pensar en obras de infraestructura o políticas desarrollistas que mejoren la calidad de vida de la gente”.

En cuanto a la notoria falta de inversión de su gobierno en esta provincia, dijo que “en un contexto de déficit fiscal donde la sábana es corta, el gobierno nacional decidió priorizar obras de infraestructura más importantes y muchas no se ven, pero son obras fundamentales pensando verdaderamente en una movilidad social ascendente”. Como se ve, el manual de Durán Barba y Peña Braun se lo sabe de memoria el joven que antes estuvo en la delegación de PAMI, donde no dejó buenos recuerdos.

A río revuelto

En círculos nacionales se especula con que para superar el mal trago, Macri terminará aceptando darle más cargos de poder en su gobierno a dirigentes radicales y que permitirá que el año próximo haya candidatos a gobernador de ese color en siete provincias, donde referentes del PRO no presentarán batalla. Una de ellas es Chubut. Eso sí, antes hay que pasar el segundo semestre.

Por las dudas, el diputado nacional Gustavo Menna se frota las manos y no esquiva el bulto. “Acepto el desafío de ser gobernador”, ha dicho quien considera que “en este país no hay libertad sindical”, sumándose a las críticas hacia uno de los tantos sectores que el gobierno nacional ha demonizado. Menna tiene sus propios ejemplos locales. Sostiene, por ejemplo, que “Luz y Fuerza de la Patagonia tiene una contribución patronal del 11%. Los sindicatos manejan fondos compulsivos que generan distorsión y aportan un costo excesivo a los productos y servicios”.

Si es por la imagen del macrismo a nivel país, Menna no la tiene sencilla. Pero si se contrasta la propia con la de la mayoría de la dirigencia vernácula, es otra cosa.

El denunciante

En Comodoro ocurre algo parecido con el abogado Gastón Acevedo, quien sin embargo por ahora evita hablar de una posible candidatura a intendente, aunque todos los caminos conducen a él, siempre y cuando el mapa político no sufra cimbronazos desde la economía, lo cual ya no suena tan lejano desde que el hombre de ojos claros decidió entregarse a los designios del FMI.

Acevedo integra el Tribunal de Cuentas Municipal (TCM), donde últimamente ha conformado mayoría con su excorreligionario Carlos Relly, quien fue electo por Chubut Somos Todos pero en el mundo político todos saben que terminó ahí porque no le veía futuro a la UCR antes de Macri.

Lo cierto es que desde ese organismo se le vienen poniendo trabas y críticas abiertas a determinadas políticas del intendente Carlos Linares, la más notoria de las cuales es el endeudamiento que reclama y que ya le aprobó el Concejo, aunque Acevedo sostenga que perdió legalidad debido a la demora en presentar el detalle acerca de en qué piensa gastar los 50 millones de dólares, que fueron proyectados cuando la moneda de Trump estaba a 22 pesos y no a 25 como ahora.

La ciudad está tranquila

Cuando tramitó el préstamo y luego solicitó el aval del Concejo Deliberante, el intendente Carlos Linares dijo que el destino de la plata sería la realización de obras públicas que hoy no hacen en esta ciudad ni la Nación de la Pampa Húmeda, ni la Provincia del déficit crónico. Con esa promesa, las autoridades locales también lograron el efecto de contener a los trabajadores de la construcción, que hace rato vienen masticando bronca en voz baja porque ven que se movilizan en otros puntos de la provincia y aquí cerca, en Caleta Olivia, por la misma razón: no hay obras en marcha que les permitan acceder a fuentes laborales. En Comodoro, hay solo un grupo de la UOCRA que cada tanto se moviliza. Es en algún acto público que encabeza Linares, de quien siguen esperando su promesa de reactivación económica.

Otro traspié

En el Ejecutivo local ya empiezan a desconfiar hasta de sus propios concejales. Y todo por las demoras que les ponen a sus iniciativas. Una de las más urgentes actualmente es el proyecto para aumentar el boleto de transporte público. En la semana que pasó hubo un ataque de pinzas a la hora de las declaraciones públicas y de fundamentar por qué es necesaria la suba ya. El viceintendente Juan Pablo Luque, el secretario de Gobierno, Máximo Naumann, y el propio intendente Linares coincidieron en que ya no pueden subsidiar con 11 o 12 millones de pesos por mes a Patagonia Argentina y que si no sale el aumento, Comodoro podría quedarse directamente sin el servicio el próximo mes de julio. Con tamaña amenaza, esperan que los concejales aprueben de una vez por todas el “boletazo” que sin duda no caería nada bien entre los usuarios, que ya tienen serios problemas con el TEG de Provincia, por no hablar del resto de los servicios básicos que ni siquiera se turnan para aumentar sus valores.

Lo paradójico del asunto es que los mismos que cuestionan la quita de otros subsidios sean ahora los que estén dispuestos a retacearlos. Mientras tanto, en la empresa continúan sin dar cifras exactas del número de pasajeros que transportan y otros ítems que ayudarían al Ente de Control de Servicios a evaluar un poco más el tema antes de decir que sí a todo pedido de aumento que les llega.

¿Honda o Yamaha?

Que el peronismo siempre se dijo un movimiento amplio compuesto de varias patas o ramas, como la sindical, la femenina, la juventud, etcétera, es algo ya sabido en la historia argentina. Pero ahora llama la atención la aparición de un nuevo sector, al menos entre los que respaldan al intendente de Trelew. Es que de acuerdo a un comunicado de prensa emitido tras la apertura de un local de Chubut Primero, “el acto de inauguración contó con la presencia de referentes del espacio político que lidera Adrián Maderna, de sindicalistas, concejales, representantes del sector empresarial, militantes y un importante número de vecinos de este sector de la ciudad. También estuvieron presentes varias cooperativas de trabajo, motoqueros, entidades deportivas y religiosas”.

Así nos va

A la diputada provincial Cecilia Torres Otarola no le gustaron nada las repercusiones que hubo luego de que ella misma difundiera su imagen de apoyo a la Selección para el Mundial de Rusia. De inmediato le puso candado a su cuenta en Instagram donde posaba tan fanáticamente y por twitter se dedicó a explicar que en realidad lo había hecho para conseguir la mayor cantidad de “me gusta” posibles para transferirlos a otra cuenta que tenía un loable fin social.

Pero como al parecer no había temas legislativos serios o problemáticas más importantes que requirieran su atención, dos días después apeló a Facebook para sorprender a todos con eso de que “la foto de un simple culo opaca mi lucha”. Es que la “Chechu” sostiene que “acá la única realidad existente es que soy laburadora, que estoy con la gente, interfiero en la problemática de nuestra provincia”. Y aunque no admitió su humildad, hay que decir que sí se consideró “obsesiva y densa”.

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