La hija de Daniela dijo que su madre era hostigada por Asencio

En el segundo día del juicio por el femicidio de Daniela Velazco uno de los testimonios más relevantes fue el que brindó su hija mayor.

En los tribunales penales de Comodoro Rivadavia se concretó este jueves la segunda jornada del juicio por el femicidio de Daniela Velazco, ocurrido el 5 de noviembre de 2021, delito que tiene como imputado a Miguel Asencio.

El imputado solicitó nuevamente no presenciar el debate y fue retirado de la sala con custodia policial. Entre los testimonios destacados de la fecha estuvo el de una las hijas de la víctima; el de la hermana de la víctima y el de una testigo de actuación.

El tribunal de debate está integrado por los jueces Martín Montenovo, Mariano Nicosia y Ariel Tedesco; el Ministerio Público Fiscal fue representado por Verona Dagotto; en tanto que la defensa de Asencio fue ejercida por Gustavo Oyarzun, de la Defensa Pública.

En su testimonio la hija de la víctima refirió que el día del crimen estaba trabajando y la llamó un preceptor del Colegio Perito Moreno comentándole que su madre había tenido un accidente, que la habían querido robar y que la habían apuñalado.

La joven se dirigió al Hospital Regional y se enteró que había fallecido. Estaban todos shockeados y le preguntaban quién la estaba acosando. Ahí recordó que su madre le había estado comentando algo de una expareja, Miguel.

"La relación de él con mi mamá fue a base de manipulación y mentiras. Esta relación duró desde fines de 2020 hasta junio de 2021, pero ella cortó la misma", comentó.

Aseguró que la situación económica de la víctima era normal, no gastaba demás, ni tenía deudas.

Seguidamente la hermana de la víctima que recordó que Daniela trabajaba mucho y que casi nunca estaba, era una excelente persona apasionada por su trabajo. Ayudaba a mucha gente, vivía para sus hijas y tenía carácter fuerte. En sus relaciones siempre fue reservada. Económicamente estaba bien, declaró.

Otro testimonio fue una testigo de actuación que el día del crimen llegó a su negocio en la calle Brown y vio el lugar vallado y lleno de policías. Observó sangre en el frente de su local y se asustó por sus hijas.

Luego fue convocada por personal policial para ser testigo de las actuaciones que se llevaron a cabo, como la recolección de prueba y su adecuada preservación, con cadena de custodia para luego ser peritada.

Recordó que se secuestró un cuchillo de gran tamaño y una carta manuscrita dirigida al juez.

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