La joven atacada con el cúter se recupera en la casa de su madre

Con más de cien puntos de sutura en su cuerpo y tras cuatro días de internación, L.B. ayer fue dada de alta para continuar la recuperación en su vivienda rodeada de sus familiares. "Se despertaba gritando", contó Gabriel, su padre. Los especialistas creen que es mejor que esté contenida por sus seres queridos para sobrellevar la rehabilitación psicológica.
L.B. ya está en la casa de su madre, rodeada de los que más la quieren. Con ellos al lado, los especialistas buscan que pueda conciliar el sueño y que comience el largo proceso de recuperación luego de haber sufrido el salvaje ataque con un cúter el viernes a la noche en la casa de su novio en Kilómetro 8.
"Está aterrada, no dormía en el hospital y ahora va a sentirse más segura", afirmó Grabiel quien explicó a El Patagónico que su hija "se levantaba gritando". Es que la joven de 18 años deberá transitar ahora por una recuperación psicológica además de física.
En su cuerpo lleva más de cien puntos de sutura y una de las heridas más graves es la de su tráquea.
La joven se sentía insegura en el Hospital Regional luego de haber sido atacada presuntamente por Nahir Quinteros (25), la ex pareja de su novio.
De acuerdo a la acusación que presentó la Fiscalía el martes en la audiencia de detención, Quinteros irrumpió en la vivienda luego de asegurarse que su ex novio había salido –se trata de un policía que fue a cumplir con su turno de trabajo- y atacó a L.B., provocándole cortes en todo el cuerpo.
La sospechosa se entregó tres días después y quedó bajo prisión preventiva por tres meses.
Por el momento la víctima tendrá un tratamiento ambulatorio, se espera que mañana puedan quitarle los puntos de la cara y la próxima semana se evaluará la evolución del resto de sus heridas.
"Estaba muy asustada, no dormía bien en el hospital, no estaba tranquila, estaba muy sobresaltada. No se sentía segura ni estando con uno de nosotros, cualquier ruido le daba mucho miedo, estaba aterrada, esperamos que ahora pueda sentirse segura y pueda descansar", explicó Gabriel.
Ayer su padre se puso en contacto con algunos abogados para iniciar el proceso de querella y definir quién representará a la familia en el proceso judicial que busca condenar a la presunta autora por intento de homicidio.
"Me enamoré de mi hija cuando abrió sus ojos en la sala de partos y casi se los cierra otra persona", afirmó el hombre con la voz quebrada.

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