Un hotel que podría ser demolido, calles que cambiaron de iluminación y locaciones que ya desaparecieron forman parte de los desafíos que enfrenta La Meseta, una película ambientada en el Comodoro Rivadavia de 2006. Su directora, guionista y productora, Costanza Cortes Güil, trabaja para reunir los espacios y recursos necesarios antes del rodaje, previsto para febrero.
La ficción entrelaza tres historias: la de Danilo, un personaje que permanece de las primeras versiones del guión; la de Aurora, una trabajadora sexual; y la de un hombre que empieza a conducir un taxi después de perder su trabajo en el petróleo. A través de ellas, el proyecto busca construir una mirada de la ciudad desde sus habitantes y sus distintas experiencias.
La película comenzó a tomar forma entre 2020 y 2021, cuando Costanza y Álvaro Palindra trabajaban juntos en la productora que ambos fundaron, SOCMA Producciones. Él empezó a escribirla mientras terminaban un mediometraje y ambos conversaban sobre las posibilidades de filmación. Después de su fallecimiento, ella retomó aquellas páginas, reorganizó el guion y reunió a integrantes del equipo original junto con nuevos integrantes. Originales: Alejandro Fras, Amilcar Sendra, Becca Patt, Julieta Ponce y Natalia Pagliari. Con la banda sonora de Santiago Raybet. Nuevos: Aldana Pro, Ana Clara Albarracín, Carlos Díaz, Cecilia Gil, Francisco Wiersma, Gabi Remetería, Lucia Carrizo, Marcos Buscaglia, Martina Acevedo, Paloma Vargas y Valentina Olivi. Estos nombres no serían los únicos que se sumarían en esta etapa ya que se continúan sumando colaboradores.
En ese proceso, los cambios de Comodoro y Rada Tilly se volvieron una preocupación concreta. "Todas las locaciones que grabamos con Álvaro las tiraron abajo", cuenta Costanza. La noticia del hotel de la villa balnearia que le interesaba para La Meseta también podía desaparecer la llevó a acelerar la organización.
"El Comodoro que conocíamos, donde nos criamos, dejó de ser un poco eso”. La reconstrucción de 2006 exige atender tanto a los edificios como a detalles cotidianos: incluso las luces LED instaladas en la ciudad influyen en la elección de los lugares donde filmar.
TRES RELATOS PARA UNA PELICULA
La estructura de La Meseta conserva la idea inicial de Álvaro de contar tres historias. Costanza dejó el personaje de Danilo (interpretado por Pato Censi) como estaba planteado y trabajó sobre las otras tramas para encontrar nuevas formas de desarrollarlas.
Una de ellas sigue a Aurora, una trabajadora sexual que será interpretada por Yanina “Chani” Maidana, compañera de estudios de Costanza. Álvaro había escrito escenas para el personaje y la directora encontró en la experiencia de su compañera una posibilidad para continuar esa línea.
“Chani” estudió cine con ella, hace teatro, performances y muestras, y es trabajadora sexual. Una de sus exposiciones había dejado una impresión en la directora. La instalación incluía una cama y fotografías proyectadas de “Chani” con sus clientes o tomadas por ellos. Ese trabajo se convirtió en un punto de partida para pensar a Aurora y algunas de las situaciones que atraviesa en la ficción.
La tercera historia, que será interpretada por Hugo Fernández, cambió durante la reescritura. En la primera versión estaba pensada para filmarse en el tambo de la familia de Costanza, en la zona denominada como El Infiernillo. La nueva trama se centra en un hombre que debe buscar trabajo como taxista después de ser despedido del petróleo.
La decisión respondió al deseo de sumar una mirada generacional distinta. "Por ahí tenemos dos juventudes en la peli que se la rebuscan. Quería darle esa otra perspectiva”.
El relato incluye un viaje a Astra que recupera una referencia compartida con Álvaro: un cuento de Orly Mayorga, referente del cine en Comodoro a quien ambos admiraban. Costanza aclara que tomó la idea de ese viaje para incorporarla a una historia que después sigue su propio camino.
ESCRIBIR Y DIRIGIR UN MUNDO
Volver al guion implicó ordenar material que había quedado pendiente durante años y tomar decisiones sobre personajes, espacios y situaciones. Costanza admite que escribir le resultó difícil y que, en el proceso, se encontró con la cantidad de elementos que deben pensarse para construir una película.
"Es crear un mundo de cero”. En esa tarea entran los sonidos, el vestuario, los colores, los movimientos de cámara, la intención de cada plano y aquello que queda fuera de campo.
El equipo ya realizó pruebas de vestuario, avanzó en definiciones estéticas y mantuvo encuentros con actores. Algunos papeles principales y secundarios están encaminados, aunque todavía quedan personajes por cubrir, además de extras y personas que participen en apariciones breves.
Costanza suele trabajar en producción y disfruta de la organización, la búsqueda de locaciones y el contacto con quienes pueden facilitar espacios. La dirección le presenta un desafío que comparte con Lucia “Lula” Carrizo, su asistente de dirección.
"Me gusta organizar cosas. A mí me ponés con un Excel y una computadora y soy feliz". En esa búsqueda recorre lugares, conversa con propietarios y trata de encontrar espacios que puedan adaptarse a la historia.
UNA MIRADA DESDE LA PATAGONIA
Para La Meseta, Cortes Güil convocó a personas de distintas disciplinas y busca que la película incorpore sus conocimientos y perspectivas. Entre las colaboraciones hay trabajo de comunicación, producción, diseño y artes visuales.
"Contar por ahí la Patagonia desde la Patagonia", resume sobre la intención de reunir a artistas y trabajadores que conocen la región. Para ella, esa participación permite ampliar la mirada sobre la ciudad y encontrar soluciones para las necesidades del rodaje.
Una de las personas que se sumó a la producción es Paloma Vargas, a quien Costanza conocía de la secundaria. Recordaba su capacidad para organizar y gestionar actividades desde el centro de estudiantes y, al verla involucrada en la Fiesta Babas, pensó que podía ayudarla con la película.
Su colaboración resulta valiosa mientras Costanza está en La Plata y necesita resolver gestiones en Comodoro. Becca Patt y Alejandro Fras también participan en las conversaciones con personas que pueden facilitar locaciones y otros recursos.
Las artes visuales tendrán un lugar dentro de la ficción. Una de las situaciones transcurre en una muestra y Costanza se contactó con Martina Acevedo después de conocer sus obras en Bien del Sur.
A partir de ese encuentro, la preparación de la exposición comenzó a incluir curaduría, organización y planificación del espacio. También surgió la idea de realizar la muestra fuera de la película, con propuestas antes y después del rodaje.
Entre las obras previstas aparece una pintura de Las Torres, de 3,10 por 8 metros, pensada con una disposición similar a una carpa y un carácter inmersivo. Costanza explicó que la intención es que ese trabajo forme parte de la tesis de la artista y que algunos avances puedan verse en la próxima edición de la Bien del Sur.
SORIN Y LAS HISTORIAS HUMANAS
El cine de Carlos Sorín ocupa un lugar entre las referencias de La Meseta. Costanza cree que Álvaro había encontrado inspiración en Historias mínimas y que de allí surgió parte de su interés por reunir relatos diferentes dentro de una misma película.
Ella llegó después a esas obras. Este año vio Historias mínimas y La película del rey, y encontró afinidades con la narrativa, el trabajo de cámara, la paleta de colores y el modo de construir a los personajes.
"Son historias que son muy humanas", dice sobre la película que reúne tres relatos en la Patagonia.
El interés la llevó a buscar el contacto de Sorín en un grupo de productores. Le escribió y recibió una llamada del director. Durante más de media hora conversaron sobre su manera de trabajar, la producción y los viajes que había realizado para filmar en la región.
Costanza recuerda que Sorín evocó sus recorridos por Sarmiento, Cerro Dragón y otras localidades pequeñas. Para ella, la conversación fue un acompañamiento en una etapa en la que estaba asumiendo nuevas responsabilidades al frente de La Meseta.
LA HISTORIA DETRÁS DEL PROYECTO
La película nació de una amistad que comenzó en Rada Tilly. Costanza y Álvaro se conocían desde chicos, compartieron la escuela pública y se volvieron amigos cercanos durante la adolescencia. También participaron en la formación del centro de estudiantes la escuela secundaria N° 718.
Después del secundario, él empezó a estudiar Comunicación Social en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) y ella se fue a Mar del Plata para cursar Relaciones Públicas. Durante la pandemia volvieron a trabajar juntos cuando Álvaro la convocó para grabar un videoclip con su cámara.
La filmación se realizó en un natatorio de Rada Tilly. El lugar les interesó y comenzaron a imaginar una ficción para rodar allí. Álvaro escribió el guion de lo que se convertiría en “Sobre Otras Cosas, Menos Amor” y sumaron a otras personas, entre ellas Amilcar Sendra que ya estudiaba cine.
La producción se hizo durante el verano, con una cámara, algunas luces del galpón del padre de Costanza y un micrófono protegido con una media. El trabajo, que empezó como un corto, terminó convirtiéndose en un mediometraje y fue uno de los primeros pasos de SOCMA.
Después hicieron videoclips y un segundo corto, protagonizado por Irene Paviotti. Álvaro lo estaba editando cuando falleció y Costanza intenta recuperar los archivos, que presentan problemas para abrirse.
En ese recorrido apareció La Meseta. Prepararon una carpeta y la presentaron al Fondo Nacional de las Artes, pero la propuesta no fue seleccionada. Las primeras páginas quedaron guardadas y la posibilidad de filmarlas siguió apareciendo en las conversaciones del grupo.
Costanza retomó el material años después, con la decisión de volver a trabajar junto a integrantes del equipo original. También sumó personas de Buenos Aires y La Plata: está previsto que siete de ellas viajen para el rodaje y se incorporen a quienes trabajan en la zona.
UNA PELICULA COMPARTIDA CON ALVARO
Retomar La Meseta puso a Costanza frente a las páginas que Álvaro había comenzado a escribir y a las conversaciones que compartieron mientras imaginaban cómo llevarlas a la pantalla. En esa tarea, su recuerdo sigue presente en las decisiones y en la forma de reunir al equipo.
La directora lo recuerda como una persona tímida, paciente y afectuosa, que se animaba a filmar y mostrar sus trabajos mientras aprendía. "Mucha gente que sabe no se anima a largarse y decir: ‘Bueno, me quemo haciendo un audiovisual’", señala sobre la iniciativa que encontraba en él.
Costanza siente que SOCMA conserva la marca de su amigo y quiere continuar compartiendo allí las producciones que desarrollen. Cada nueva posibilidad está atravesada por ese vínculo.
En ese recorrido también está presente la familia de Álvaro. Costanza habla de su mamá como una figura importante en su vida y encuentra en la película una forma de devolverle parte del afecto recibido.
El rodaje volverá a reunir a personas que participaron de los primeros proyectos de la productora. Para Costanza, compartir el proceso con ellas también recupera algo que aprendió de Álvaro: dedicarles tiempo a las amistades y demostrarles cariño. "Venimos a terminar algo que empezamos juntos. No sé si terminar, porque yo siempre lo llevo conmigo”.
Medio metraje "Sobre Otras Cosas, Menos Amor" (2021).
COMO ACOMPAÑAR A “LA MESETA”
El equipo de La Meseta busca financiamiento, materiales y actores para llegar a febrero con la producción preparada. Las rifas y los premios aportados por emprendimientos permitieron reunir ayuda, mientras continúan las gestiones para sumar sponsors.
Costanza señaló que los municipios de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly colaboraron con recursos que redujeron algunos de los costos previstos. También reconoció el acompañamiento de personas que facilitaron lugares y se mostraron dispuestas a ayudar.
Las donaciones se reciben a través del alias la.meseta y cada persona puede aportar lo que esté a su alcance. Quienes colaboren con 10.000 pesos o más se convierten en productores de la película. La producción también está abierta a conversar con comercios y emprendimientos que puedan colaborar con dinero, materiales o servicios.
Entre los elementos necesarios hay veladores que serán parte de la escenografía y de la iluminación, reflectores como los utilizados en talleres o en la industria, y telas blancas y negras para controlar la luz.
La convocatoria incluye actores y extras. En particular, buscan personas mayores y a una mujer mayor para un papel importante.
Quienes quieran sumarse pueden comunicarse por el Instagram @socma.producciones o a través del perfil personal de Costanza. La directora agradeció los aportes recibidos y destacó el trabajo colectivo que permite que la película siga avanzando.
UN SUEÑO Y UN DESEO
Tiempo después de la partida de Álvaro, Costanza soñó con una noche de la adolescencia. Habían estado viendo una película y se quedaron dormidos en el sillón. Su hermana, que entonces era chica, los encontró y les puso una manta. Cuando despertaron, cerca de las cuatro de la mañana, él se apuró para volver a su casa.
En el sueño, aquel recuerdo continuaba de otra manera. Los dos despertaban siendo adultos, como la última vez que se habían visto, y conversaban. Álvaro le preguntaba por sus amigos y por lo que había pasado. También le decía que estaba bien, que se quedara tranquila.
"Fue muy loco ese sueño. No sé qué fue, porque Álvaro no era una persona que creía en nada, yo tampoco. Pero me quedé muy tranquila", recuerda Costanza.
Ahora, mientras prepara La Meseta, aquella conversación vuelve entre los recuerdos de una historia que sigue escribiendo. En las páginas que dejó Álvaro encontró un punto de partida; en las personas que se fueron sumando, la posibilidad de llevarla adelante.