Chubut dio un paso clave en la implementación de la denominada Ley Salomé, al reglamentar el marco que permitirá ordenar el acceso al cannabis medicinal, regular el autocultivo y avanzar en el desarrollo de una nueva actividad productiva en la provincia.
El gobernador Ignacio Torres firmó el Decreto N.º 1680/2026, que reglamenta la Ley I N.º 790 y establece las condiciones para el cultivo, producción, transporte, industrialización y comercialización de cannabis medicinal y cáñamo industrial.
La normativa había sido aprobada por unanimidad por la Legislatura provincial en septiembre de 2024 y contempla tanto el acceso terapéutico como la investigación científica, la innovación tecnológica y la participación de organizaciones de la sociedad civil.
Qué cambia para los pacientes
Uno de los puntos centrales de la reglamentación es la creación de un sistema provincial para ordenar las distintas formas de acceso al cannabis medicinal.
La ley contempla el autocultivo, el cultivo realizado por terceros y la participación de asociaciones y fundaciones que acompañen a pacientes y familias.
Para ello se pondrá en funcionamiento el Registro de Usuarios de Cannabis de Chubut (REUSCCH), que estará bajo la órbita de la Secretaría de Salud y permitirá organizar las distintas modalidades de acceso previstas por la normativa.
Las organizaciones de la sociedad civil que participen del sistema también deberán inscribirse en ese registro y cumplir con las condiciones establecidas para desarrollar sus actividades.
La reglamentación también prevé que farmacias y establecimientos habilitados puedan adquirir productos derivados del cannabis e inflorescencias a productores autorizados, para luego dispensarlos a pacientes con indicación médica e inscripción correspondiente.
Licencias, controles y trazabilidad
El esquema provincial establece que la Secretaría de Salud será la autoridad de aplicación, en articulación con los ministerios de Producción y de Seguridad y Justicia.
En paralelo, la Agencia Chubutense de Cáñamo Industrial y Cannabis Medicinal (ACCICANN) tendrá a su cargo la regulación y fiscalización de las actividades productivas. Entre sus funciones estará el otorgamiento de licencias para cultivo, producción, almacenamiento, transporte, industrialización y comercialización.
Las personas jurídicas que participen de la actividad deberán contar con habilitaciones provinciales y, además, cumplir con las exigencias establecidas por la normativa nacional.
Las licencias tendrán una vigencia mínima de cinco años, con el objetivo de otorgar mayor previsibilidad a los proyectos, mientras que quienes ya cuenten con autorizaciones nacionales podrán acceder a un mecanismo simplificado de adecuación al sistema provincial.
La Secretaría de Salud y la ACCICANN deberán implementar además un sistema digital de gestión y trazabilidad para controlar las distintas etapas de la actividad.
Una nueva actividad productiva para Chubut
La reglamentación no se limita al aspecto sanitario. También busca crear una cadena productiva vinculada al cannabis medicinal y el cáñamo, con posibilidades de participación para productores, empresas, emprendedores, laboratorios e instituciones científicas.
El esquema contempla desde la producción de semillas y el cultivo hasta la elaboración de derivados, análisis de laboratorio, almacenamiento, transporte, industrialización, comercialización y comercio exterior, siempre sujeto a las autorizaciones correspondientes.
También se establece un régimen simplificado para actividades agrícolas e industriales vinculadas con el cáñamo, con la intención de ampliar sus posibilidades de aprovechamiento productivo.
Otro de los objetivos es fomentar la articulación entre empresas, universidades e instituciones científicas para impulsar investigación, innovación y desarrollo tecnológico.
Capacitación e implementación progresiva
La reglamentación prevé además instancias de formación para equipos de salud, productores, agentes públicos, fuerzas de seguridad, organizaciones sociales y comunidad en general.
A través de la ACCICANN se podrán celebrar convenios con universidades e instituciones científicas para desarrollar investigaciones y nuevas tecnologías vinculadas al cannabis medicinal y el cáñamo industrial.
La aplicación del nuevo sistema será progresiva y dependerá de las disposiciones complementarias que dicten los organismos competentes.
Con la reglamentación de la Ley Salomé, Chubut comienza así a poner en funcionamiento un esquema que combina acceso sanitario, autocultivo regulado, participación de organizaciones y desarrollo productivo bajo un sistema provincial de licencias y controles.