El consumo de la llamada “pipa” genera creciente preocupación en Comodoro Rivadavia por la velocidad con la que se extiende y por la disminución en la edad de inicio.
Se trata de una forma de cocaína fumada cuyo efecto aparece de manera inmediata y dura poco tiempo, una característica que favorece una mayor dependencia y puede derivar en consecuencias físicas, psicológicas y sociales.
Según información a la que pudo acceder El Patagónico, el fenómeno avanza a pasos agigantados y atraviesa distintos estratos sociales y grupos etarios. Entre los casos que generan especial preocupación aparece el consumo en mujeres de entre 25 y 35 años que tienen hijos a cargo.
Especialistas advierten sobre la baja en la edad de inicio y el crecimiento de consumos cada vez más complejos.
El escenario plantea la necesidad de revisar las estrategias de prevención y asistencia frente a una modalidad que suma presencia entre jóvenes y personas en situación de calle.