Frente a la información que dio cuenta de manera exclusiva este diario acerca de la situación procesal de Andrés Carrizo –el detenido como sospechoso de haber baleado en la cabeza a María Osorio, pareja de Carlos Altuna-, el jefe de Operaciones Policiales de la Unidad Regional, Ricardo Cerda, dijo que desde la Justicia en ningún momento se comunicaron con él pidiendo alojamiento para el condenado.
El informe que se dio a conocer por parte de la Sala de Ejecución de Pena en la audiencia de control y formalización de la investigación a la que fue sometido Carrizo el jueves a la mañana, no le cayó nada bien al jefe de Operaciones Policiales que tiene a cargo la coordinación de plazas de detención en las distintas dependencias de Comodoro Rivadavia.
Cerda explicó a El Patagónico que no ha llegado a su oficina ningún pedido de lugar de detención para Carrizo y que si hubiese sido así seguramente se iba a tratar de generar algún cupo considerando que debía cumplir dos condenas.
"No tengo ningún pedido. Nadie me dijo nada", sostuvo Cerda, que al saber de la detención de Carrizo realizó las gestiones pertinentes para generarle algún espacio de detención incluso afuera de la localidad para resguardar su integridad física ya que podría correr peligro si es alojado con algunos internos que mantienen diferencias con él, indicó el jefe policial.
Cerda insistió en que pese a que todas las plazas de detención por el momento en Comodoro Rivadavia y las zonas aledañas están completas, se podría haber generado algún lugar para Carrizo, porque su peligrosidad así lo amerita, ya que está sospechado de protagonizar tiroteos en la vía pública.
Para Cerda alguien en la Justicia decidió de antemano la condición de Carrizo sin consultar a la policía sobre si había plazas de detención.
PLAZAS PARA DETENIDOS
"Pese a que los cupos que tenemos estamos desbordados, todas las semanas se liberan dos cupos. Ya sea porque la Justicia Federal traslada internos a penitenciarias federales o porque algunos ya cumplen con sus prisiones preventivas. Así como se ocupan, se generan uno o dos plazas", dijo Cerda.
Reconoció que hubo dos meses seguidos en los que no tuvieron plazas para detenidos, pero que eso es relativo y permanentemente va cambiando.
En la alcaidía policial hay 104 plazas, 96 ocupadas, pero se efectúan refacciones en las demás celdas. Mientras, la Seccional Segunda cuenta con 10 plazas, la Tercera con 9, la Cuarta con 6, la Séptima con 18, la Sexta con 6, la Quinta con 7, Mosconi con 5 y Rada Tilly con 3. Según Cerda, además Laprida tiene 2 plazas, Camarones 2 y Diadema 1.
"En este momento están todas ocupadas", dijo Cerda.
La falta de plazas de detención es un problema que la Justicia ya ha planteado a las autoridades provinciales. Incluso ha llevado a algunos presos a recuperar la libertad en forma anticipada por la falta de condiciones de habitabilidad que tienen los centros de reclusión en los que se han convertido comisarías que no están preparadas para alojar a condenados.
Cerda recordó que a Carrizo lo detuvieron en enero último por un incidente con armas en las 232 Viviendas y que luego fue beneficiado con arresto domiciliario. Ahora quedó detenido con tres meses de prisión preventiva como sospechoso por la herida de bala en la cabeza que sufrió María Osorio, pareja de Carlos Altuna, quien conducía el miércoles al mediodía por Kennedy y Rivadavia una Chevrolet S-10 atacada a balazos desde una Ford EcoSport, similar a la que horas más tarde le secuestraron a Carrizo.
Altuna es un hombre con el que Carrizo mantiene disputas desde hace tiempo. Osorio se encuentra internada en el Hospital Regional en delicado estado de salud.
En el informe que se dio a conocer en la audiencia de control de detención del jueves se supo que Carrizo tiene una condena firme de dos años y otra de seis meses, pero se argumentó que no estaba cumpliendo con la prisión por falta de cupos para alojarlo, lo que generó malestar en la policía, como reconoció Cerda.