La universidad, la profesión y el deporte

Tuvo la chance de irse al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, pero Valeria Soplanes también quería una carrera universitaria además del atletismo.

Midió posibilidades, y la Universidad FASTA de Mar del Plata se adecuaba a sus deseos. Estudiar Economía y tener la posibilidad de correr en la meca de atletas olímpicos.
"Me ofrecieron ir al CeNARD y a Córdoba. Y no quise, elegí terminar la secundaria e ir a FASTA. Yo sabía que quería entrenar ahí. Empecé con Económicas, como corría para la facultad me daban la beca para estudiar. Además estaba como entrenador Daniel Díaz, que es técnico de Mariano Mastromarino, Marita Peralta. Yo quería entrenar con él, porque para mí era el segundo mejor luego de 'Quique'", comenta.
No podía dejar de correr porque le bajaban la beca. Lo hacía para ellos y para Comodoro igual hasta el 2002 que decidió cambiarse a Nutrición, y se copó con la carrera. Se le cayó la beca y terminó en tiempo y espacio la licenciatura para volver a la capital petrolera.
"Me volví en 2006, hice las prácticas. Y comencé a trabajar en Clínica del Valle, que me abrió las puertas. Por otro lado no dejaba la actividad física, corría con Indalo Corre (con Gabriel Borda) grupos de cicloturismo. Ahora entreno con 'Km Running'. Me puse de novia, me junté, tuve a mis hijos. Y hace 3 años me dedico a las carreras de aventuras y al consultorio", comenta.
Desde su consultorio, atiende multiplicidad de personas. Pero Valeria sostiene que el ejemplo empieza por casa. Que ella como profesional puede motivar y acompañar, pero llega un punto en qué la persona (como ella en el atletismo) tiene que ponerse objetivos e ir tras ellos.
Sabe que la carrera contra la comida es una de las cosas más difíciles en una sociedad comodorense, donde la comida en sí es punto de reunión y encuentro. No cree en recetas mágicas. Y como madre y junto a su pareja Diego Medici, apuestan por la vida saludable a la hora de llenar la heladera, como la elaboración de viandas y por incorporarles a sus hijos buenos hábitos y deporte. Ella lo aprendió desde los 4 y de la mano de su papá. Y asegura, que lo conseguido fue puro disfrute.

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