La víctima tenía una condena por abuso sexual 

La víctima del parricidio había sido condenada por abuso sexual simple agravado por la situación de convivencia. La condena fue de tres años y aquello hizo que la mayoría de la familia se alejara. 

La víctima del parricidio ocurrido en los últimos minutos del lunes en Viamonte 305 había cumplido en mayo de este año una condena por abuso sexual simple, agravado por la situación de convivencia. El sujeto había sido condenado a tres años de prisión en suspenso.

Esa situación había llevado a alejarse a gran parte de la familia de este hombre que se quedó con sus dos hijos menores, de 12 y 16 años.

Vecinos sostienen que el departamento de la calle Viamonte donde ocurrió el parricidio era usurpado y que había una denuncia al respecto.

Una comerciante del lugar contó que por las noches algunos vecinos escuchaban gritos y creen que bien pudieron haberse producido situaciones de violencia familiar en el lugar. Incluso la comerciante -que quiso resguardar su nombre- dijo que a los niños se los notaba asustados y "estaban muy flaquitos".

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La víctima se dedicaba a hacer changas varias, como la venta de zapatillas: en un poste de la zona se observa un cartel escrito a mano que reza "Zapatillas importadas".

La Fiscalía investiga ahora si el menor de 16 años que se autoincriminó ante la guardia de la Comisaría Segunda de haber matado a su padre actuó en defensa propia o de un tercero que pudo haber sido su hermano menor.

La Policía encontró al hombre en el suelo de la cocina de la vivienda, con un cuchillo clavado en el pecho. El personal ingresó con la llave que le dio el menor en la comisaría, cuando se presentó junto a su hermano menor y confesó el crimen.

En la audiencia de control de detención del menor de 16 años, la Defensa Pública planteó ante el juez Mariano Nicosia que se le diera intervención al Servicio de Protección de Derechos para que aborde la situación de ambos menores bajo el resguardo de un familiar, ya que la madre no está en la provincia y según las autoridades judiciales no se encontraría en condiciones de poseer la tenencia.

Según trascendió, el Servicio de Protección de Derechos ya había tomado intervención en el caso, por lo que muchos se preguntan si la situación extrema se pudo haber evitado.

Ahora se espera el testimonio del único testigo del parricidio, el menor de 12 años, en Cámara Gesell. Mientras, se ocupa del tema la Asesoría de Menores e Incapaces de Comodoro Rivadavia.

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