Las negociaciones entre los sindicatos petroleros y las cámaras empresarias dieron un giro que complica a los trabajadores: sin garantías de sostener las fuentes laborales, la discusión salarial se mantiene en stand by. La discusión pasó a un cuarto intermedio para el lunes en Buenos Aires.
"No podemos firmar nada si no hay garantía de salvaguardar los puestos laborales", dijo el sindicalista chubutense Jorge "Loma" Ávila en diálogo con El Patagónico. Los más de 600 preavisos de despido en Neuquén y los 250 en Santa Cruz pusieron el alerta en todas las cuencas.
Anoche, ya empezaba a haber señales de que los recortes llegarían hasta Chubut. Las cámaras empresariales –la que nuclea a las operadoras y la que concentra a las empresas de servicio- endurecieron su postura, amparadas en la crisis internacional de los precios del petróleo.
El cuarto intermedio hasta el lunes fue decidido cerca de las 21 de ayer, ya que hubo dos instancias de negociaciones en el Ministerio de Trabajo de la Nación. Primero por la mañana y después por la tarde y hasta la noche, en discusiones que fueron descarrilando el principio de acuerdo.
En la última semana, sindicatos y empresas ya tenían un acuerdo salarial al que estaban realizándole ajustes. Incluía la prórroga de la suma-puente por 120 días que pasaría a ser de 7.000 pesos libre del Impuesto a las Ganancias, mientras que el incremento salarial al básico sería del 28% para el periodo octubre-febrero.
La suma-puente se paga desde diciembre, cuando se determinó abonarla ese mes y el primer trimestre de este año para luego iniciar la paritaria. Era por la abrupta caída del precio del petróleo. Luego se prorrogó tres meses más. Y ahora se habla de cuatro meses. Es una suma no remunerativa que está por fuera del cómputo de Ganancias.
Hoy, los sindicatos priorizan un acuerdo que garantice el sostenimiento de las fuentes laborales.