Roberto tenía una serie de muebles que ya no usaba. Le pidió a su hija que los publicara en Facebook para poder venderlos y liberar espacio en su casa. Eran más de 10 artículos para distintos ambientes. Las ofertas eran variadas y accesibles.
Como suele suceder en estos casos, las consultas se multiplicaron desde el primer posteo. Los clientes buscaban rebajar algo el precio y muy pocos accedieron a comprar. Roberto no logró vender sus artículos, pero se encontró con una sorpresa.
En la tarde del sábado comenzó a recibir un par de mensajes de un hombre que decía que quería comprarle un par de muebles. El valor era 10 mil pesos. Roberto le pasó su CBU para que le hiciera la transferencia y a media hora recibió el comprobante por un valor de 100 mil pesos. El supuesto comprador le dijo que se había confundido y que le había transferido demás. Roberto se asustó y comenzó a tomar más atención a los mensajes: “Necesito que me transfiera los 90 mil pesos”, le reclamaba una y otra vez. Roberto miraba su cuenta bancaria y no había movimiento.
Desesperado y anonadado por la situación les preguntó a sus hijos si la transferencia se había realizado. Los hijos se dieron cuenta que el comprobante había sido modificado con el programa “Paint”, que viene incluido en Windows, y los cambios eran sumamente burdos: había rastros de colores entre las letras, los nombres estaban en minúsculas y el logo del banco que supuesta hizo la transferencia estaba todo desfigurado.
Una simple publicación en las páginas de compra y venta en Facebook, un llamado telefónico de Mercado Pago o un mensaje de WhatsApp con datos de transferencias pueden ser la puerta de acceso a la peor pesadilla para una persona. Las estafas se multiplican en Comodoro Rivadavia y las autoridades buscan la manera que las personas sumen herramientas para evitar estas maniobras delictivas.
Los métodos pueden variar, pero el fin es el mismo: es sacarle la mayor cantidad de dinero a las víctimas. El sector al que más apuntan son los adultos mayores y los casos se multiplicaron en los últimos días.
LLAMADOS DE DEUDA
Pese a que Mercado Pago aclara constantemente que no llama a sus usuarios para cobrar deudas, en el último tiempo es común que las personas reciban llamadas por WhatsApp de la compañía para exigir el pago de deudas.
La llamada por lo general tiene el logo de Mercado Pago y quien atiende del otro lado sostiene que la persona tiene una deuda con el sistema y que “debe solucionarse en el corto plazo” porque sino puede entrar una demanda.
La metodología consta en hacer una transferencia a una cuenta que supuestamente es de la empresa. Hay ocasiones donde los estafadores sostienen que si se transfiere en lo inmediato se hace un descuento por predisposición a pagar.
Las llamadas por lo general siempre son desde otras provincias, principalmente de Buenos Aires, bajo el argumento de que se realiza desde la casa central de Mercado Pago.
Comodoro no es ajena a esta situación. Las autoridades han ofrecido una serie de capacitaciones para ayudar a prevenir, pero la última respuesta la tienen las personas.