Le perdonó una infidelidad y se tatuó su imagen en la cara

La historia de la tiktoker del Reino Unido que se hizo viral y despertó todo tipo de comentarios en las redes.

La reconocida influencer Narally Najam se realizó un polémico tatuaje de su pareja en el pómulo izquierdo, después de perdonarle una infidelidad. El video no tardó en hacerse viral en TikTok y los comentarios cuestionaron la actitud de la joven.

Narally, oriunda del Reino Unido, vivía uno de los momentos más felices de su vida, luego de haber dado a luz a su hijo, King. Junto con Laura, su pareja, habían logrado formar la familia que tanto soñaban.

Mientras la influencer atravesaba el embarazo, Laura le había sido infiel en reiteradas ocasiones con otra mujer. Narally descubrió la infidelidad a los pocos días del nacimiento de su bebé y Laura, a quien llama “Papá” admitió esa doble vida.

Como hoy cada situación pasa por las redes sociales, Narally, sumamente dolida, no dudó en compartir la noticia con sus seguidores. “Pensando que éramos la familia perfecta. Acabo de darle un hijo hace una semana, compramos una casa y todo parecía tan real... Solo para descubrir que me ha estado engañando... Incluso cuando estaba de parto”, expresó la joven.

Los seguidores la acompañaron en todo momento con palabras de aliento y le pedían que se mantuviera fuerte por el pequeño King.

Sin embargo, para sorpresa de más de uno, la tiktoker @narallynajm13 a las pocas horas de mostrarse triste por la situación, reveló en la misma red que se había reconciliado con Laura y, como si ese perdón no alcanzara, mostró un tatuaje de su pareja con su imagen y nombre en su rostro.

De acuerdo con información de The Mirror, Narally tomó la decisión luego de una conversación con su pareja en la que ella le prometió que no volvería a engañarla. La joven compartió un video exhibiendo su nuevo tatuaje y le respondió a quienes la criticaron por su increíble decisión: “Cuando todos están celosos de mí porque tengo la cara de ‘papá’ (pareja) tatuada en mí a pesar de que ‘papa’ me engaña”, dijo.

Entre los diversos comentarios que cuestionan su actitud se puede leer: “Obsesión”, “Yo cuando el que me gusta no me da bola”, “Cuanta intensidad”, “Me niego a creer que sea real” o “Estás gritando por terapia”.

Un tatuador profesional también participó del debate y expresó que lamenta que un colega suyo aceptara hacer ese trabajo. “Soy tatuador, pero no se lo hice a ningún cliente por mucho que insistiera, por todo el dinero del mundo. ¿Los tatuadores tienen un deber moral? Creo que sí”, comentó.

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