Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, pasó más de 15 meses recluido en el penal de máxima seguridad El Rodeo I, ubicado en las afueras de Caracas, sin comunicación regular con sus seres queridos, sin un juicio público ni asistencia consular. Su detención había generado un prolongado reclamo familiar y diplomático.
Regreso tras un año y medio de cautiverio
La noticia de la liberación fue confirmada por la esposa de Gallo, María Alexandra Gómez, quien publicó en redes sociales que su marido ya estaba volando hacia Argentina para reencontrarse con su hijo y su madre. El regreso se realiza en un vuelo que, según diversos informes, fue facilitado por la Asociación del Fútbol Argentino.
Durante su detención, Gallo fue acusado por las autoridades venezolanas de delitos como “terrorismo y espionaje” en circunstancias que la familia y organismos de derechos humanos calificaron como arbitrarias. Su caso se volvió un símbolo de tensión diplomática entre Argentina y Venezuela, con reclamos formales por parte del gobierno argentino a lo largo de su cautiverio.
La liberación de Gallo se produce en el marco de una serie de excarcelaciones de presos tras cambios recientes en el escenario político venezolano. Ahora, tras más de 448 días detenido, el suboficial argentino regresa al país, donde será recibido por sus familiares tras un largo período de angustia e incertidumbre.