Para poder hacerlo, el magistrado realizó una serie de pedidos a la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, entre ellos agilizar el trámite para alquilar y acondicionar un inmueble donde se instalará junto a sus colaboradores.
Fuentes judiciales aseguraron que ese edificio es el antiguo hotel Maika y más precisamente su “piso superior, por ahora deshabitado” y que sería refaccionado y equipado para que en ese lugar trabaje Lleral junto a sus colaboradores, exclusivamente abocado al caso Maldonado por 60 días, según la resolución de la Cámara Federal que apartó a Otranto.
A fin de implementar la refacción edilicia, el juez pidió que se constituya “en el lugar del intendente de la Cámara, arquitecto Guillermo Rearte”.
Lleral viajará a Esquel acompañado por los secretarios Gustavo Fabián La Torre y Leonardo Jorge Barzini, el prosecretario Juan Carlos Araujo y el escribiente José Daniel Scocco, quienes ya trabajan con él en el Juzgado Federal 2 de Rawson, del que es titular.
“Este personal podrá ser modificado, ampliado o reducido atento a lo que demande la tarea”, señaló en el escrito que presentó a la Cámara Federal.
En este sentido, una fuente del Palacio de Justicia de la Nación en Buenos Aires confirmó que ingresó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación un pedido de Lleral para dotar de recursos humanos “exclusivos” a la investigación por la desaparición de Maldonado.
Otros requerimientos contenidos en el escrito del juez tienen que ver con el adelanto de viáticos para afrontar los gastos de traslados y alojamiento del equipo convocado.
En materia de equipamiento, solicitó ocho computadoras, entre las cuales tres notebooks; dos impresoras, un scanner, cinco teléfonos celulares, un proyector, una filmadora, dos grabadores digitales, insumos de oficina y vehículos, incluidas dos camionetas 4x4, para “dar respuesta a todas las tareas que debe cumplir” en la causa.