Lo peor de lo mejor

Uno de los festivales más exitosos que organizó Vicente Arisnabarreta fue en 2005, en el mejor momento de Héctor Saldivia, pero fue el que más sufrió. La tragedia de Cromañón estaba fresca aún y el “Vasco” tuvo mucho miedo cuando todo se desbordó.Meses atrás, el promotor había estado frente a ese local que se cobró 194 vidas en un recital de rock. A la tarde vio una larga cola en Cromañón y a la madrugada se enteró de la tragedia.En ese contexto “post Cromañón”, Arisnabarreta se puso al frente de una organización donde casi se le va todo de las manos.“El festival que mejor nos fue y el que menos me gustó fue el de Saldivia con (Sergio) Finetto, en el Socios Fundadores, en 2005”, sentencia el promotor, y comenta esa experiencia anterior y posterior al horror de Cromañón.No quiso guiarse por los comentarios a la hora de organizar un festival multitudinario, pero así y todo, el desborde fue inevitable.“Me decían que cuando peleó ‘Locomotora’ en el Socios Fundadores metió 5.000 personas, otros 6.000, 7.000. Hablaban sin saber. Nosotros vendimos 2.700 entradas”, dice, y asegura que ya eran muchas.“Había 12 policías y me decían que ya no podían entrar más, pero tenían la entrada”, recuerda, y ahí empezó el descontrol. “La gente me decía desde la puerta ‘¡Vasco hijo de puta, dejame entrar, yo pagué la entrada!’ No querían que les devolviera la plata, querían ver la pelea. Vino un gordo vestido de mecánico y me dice ‘¡Vasco, voy a ir a buscar una pistola y te voy a cagar matando!’”, recuerda.En ese momento, el caos se tornó incontrolable. “Empecé a dejar entrar de a diez personas, así que la policía me dijo que me iba a retirar la seguridad. Después rompieron el alambre tejido del costado y se metieron por la zona de vestuarios. Se llenó. Y Saldivia tenía que salir por ahí. Tuvimos que sacarlo por atrás y entrar por otro lado. Yo dije ‘nunca más hago boxeo acá’”, enfatiza.Pero la cosa nunca pasó a mayores. “La gente estaba enojada porque Finetto le estaba pegando a Saldivia. Tiraban encendedores. Decí que el árbitro parece que se asustó y paró la pelea en el 11º round. Ganó Saldivia y la gente se tranquilizó. Tenían locura por Saldivia en ese tiempo. Ahí respiré”, confiesa.

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