Los pluviales y canales evacuadores pasaron otra prueba

Zonas que hasta no hace mucho se inundaban rápidamente, en esta ocasión resistieron los embates del agua caída desde la tarde del sábado hasta la mañana de hoy.

En la noche del sábado, el intendente Juan Pablo Luque recorrió canales evacuadores, pluviales, sumideros y bocas de tormenta para comprobar su correcto funcionamiento durante la lluvia. Todas las áreas municipales operativas estaban en alerta por cualquier inconveniente desde que a mediados de semana se anunció que durante este fin de semana caería el agua que finalmente superó lo previsto.

En este contexto, desde el municipio se dispuso la presencia de cuadrillas de supervisión permanente y este mediodía había satisfacción ante el hecho de que los 45 milímetros de agua que cayeron (10 más de lo originalmente pronosticado) no desbordaron canales ni pluviales, pese a que en algunos sectores de ripio alcanzaron las veredas.

La limpieza que se hizo de la basura que continúan arrojando los desaprensivos que carecen de empatía dio sus frutos y los vecinos del Juan XXIII, del Moure, o del Abel Amaya respiraron con alivio; el mismo que sintieron en su momento los vecinos de la calle Sarmiento –en el centro- cuando el aterrazamiento del Chenque evitó el desborde de agua y barro que inundaba hasta a quienes vivían en la calle San Martín.

Todo esto se logró profundizando en las últimas horas la limpieza de canales evacuadores, pluviales, sumideros y bocas de tormenta.

Las primeras precipitaciones en la tarde de este sábado llevaron a que el jefe comunal se reuniera con el área local de Defensa Civil para evaluar la situación. Luego convocó a su gabinete, funcionarios provinciales, Bomberos Voluntarios, Policía, la Sociedad Cooperativa Popular Limitada y Defensa Civil de Chubut para coordinar acciones en conjunto en pos de la seguridad de la comunidad.

En este sentido, el personal municipal con sus maquinarias empezó a recorrer permanentemente pluviales y bocas de tormenta para asegurarse su normal funcionamiento. También estuvieron en la zona norte, para despejar accesos a determinados barrios.

El trabajo con las vecinales resultó fundamental porque funcionaron como un vínculo directo con el Municipio.

Aunque por estas horas todo indica que lo peor pasó, todos los teléfonos de guardia continúan abiertos a modo de alerta.

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