Argentina perdió 24-13 contra Sudáfrica y quedó cuarto en la Copa del Mundo de Inglaterra. Hoy jugaron, quizás, su peor partido en este torneo.
Con un equipo disminuido por la gran cantidad de lesionados, Los Pumas casi nunca hallaron el camino para quebrar la buena defensa sudafricana y las pocas veces que lograron superar la primera línea de tackle, cometieron imprecisiones o se aislaron y terminaron perdiendo la pelota.
Los Springboks, que tampoco lucieron, fueron más sólidos en la zona de contacto y más eficaces a la hora de marcar. Por eso, se llevaron una victoria que para ellos tiene sabor a poco, ya que su único objetivo era lograr el título.
Pese a la caída, Los Pumas redondearon un muy buen Mundial en el que se mostraron superiores a los equipos europeos y no tan por detrás de los otros tres protagonistas del Rugby Championship, que fueron los que le ocasionaron sus tres caídas a lo largo del certamen.
Como nunca le había sucedido en un Mundial, la Argentina se enfrentó a los tres equipos más fuertes del mundo. Los mismos a los que les hace frente desde hace tres años en el Rugby Championship. Perdió contra todos, pero en otros encuentros del Mundial mostró signos de muy buen juego, positivos para el futuro.