El mar continúa su avance sobre la calle Arenales, en la costa de Kilómetro 5. El problema es histórico y sus más antiguos pobladores coinciden en que nunca existió una decisión municipal para hacer frente al reclamo de los vecinos. Ayer cansados de esperar respuestas los vecinos se reunieron con el objetivo de plantear una estrategia que les permita tener una pronta solución.
"Acá pasan los políticos y ninguno viene a sentarse a hablar con nosotros. El mar continúa comiéndose la calle y nosotros seguimos sin tener respuestas. Parece que esperan que el mar se lleve las casas para que recién se dignen a hacer algo", cuestionó luego del encuentro Félix Roberts, uno de los referentes del sector que asegura que su vivienda tiene 120 años y teme porque un día desaparezca.
En la edición del domingo 5 El Patagónico dio a conocer el reclamo de los vecinos, quienes denunciaron que el municipio se había comprometido a rellenar el sector, pero solo llevó fragmentos de escombros y basura.
Ayer Roberts se refirió nuevamente a esos trabajos que ejecutó la comuna y confirmó que "las olas se llevaron los escombros".
"No solo se llevaron los pocos escombros que había sino que el mar también siguió comiéndose la calle y ahora los autos prácticamente no pueden pasar por lo angosta que está" dijo el vecino.
"Yo vivo en lo que sería la zona norte donde el agua pega con menos intensidad, pero el fin de semana me mojó las ventanas y el auto. ¿Entonces cómo el intendente no puede escuchar nuestros reclamos? ¿Qué quieren que nos vayamos?", se preguntó.
LADRILLOS PARA FRENAR EL MAR
La situación es indignante para los habitantes del sector y mucho más luego que el municipio anunciara la obra para reconstruir el Paseo Ferroportuario en Kilómetro 5. Tiene un presupuesto oficial de 23.373.112 pesos y un plazo de ejecución de 180 días.
Es que los vecinos sienten que no tuvieron en cuenta su reclamo. "Van a hacer este paseo y nosotros seguimos sin tener respuestas. La obra va a llegar hasta el muelle antiguo y nosotros volvemos a quedar a la deriva. Seguimos desamparados y nadie nos brinda una solución. Solo tiran basura y nos ningunean", dijo Roberts.
Lo cierto es que los vecinos realmente están cansados. Por eso ayer comenzaron a tirar bloques y ladrillos en la zona para tratar de parar el avance del mar. "No es la idea que los mismos vecinos hagan el muro cuando es un trabajo del municipio. Pero ya no sabemos qué hacer", lamentó el histórico habitante. "Todavía no nos hemos reunidos con la vecinal para saber que vamos hacer porque estamos solos, pero algo vamos a hacer", sentenció.
En la calle Arenales viven 25 familias pero las más afectadas son las que habitan la "parte sur" ya que es donde el mar golpea con más fuerza contra la costa. Los vecinos aseguraron que desde hace cinco días "el mar esta incontrolable" y se llevó "tres de las cuatro camionadas de relleno que vinieron a tirar".
- | Regionales
- | OBRAS
- 15 marzo 2017