Macri pactó con dos gremios petroleros restringir el derecho a huelga

El presidente pretende evitar una caída en la productividad en el petróleo. Para ello acordó con el sindicalista petrolero Guillermo Pereyra declarar al yacimiento Vaca Muerta una política de Estado. Le faltó nada más convencer a sus pares petroleros Jorge Ávila (Chubut)y Claudio Vidal (Santa Cruz), ambos de perfil más combativo.

El Gobierno, un sector de la oposición y los gremios de la energía trabajan en un novedoso proyecto para declarar Vaca Muerta una política de Estado. Será quizás uno de los puntos en común de la campaña electoral de 2019. El borrador tiene tres ejes: desarrollo, productividad y competitividad. Está aún en debate incluir un artículo para restringir el derecho de huelga. Sería la ampliación a otros sectores del inédito acuerdo que cerró el sindicalista petrolero Guillermo Pereyra, que aceptó evitar conflictos que perjudiquen la productividad del yacimiento.

Pereyra selló el trato con las empresas que explotan Vaca Muerta y con el gobierno de Neuquén como garante. Arrastró también al gremio de los jerárquicos. Le faltó nada más convencer a sus pares petroleros Claudio Vidal (Santa Cruz) y Jorge Ávila (Chubut), ambos de perfil más combativo que el senador nacional neuquino.

Según publica La Nación, a pesar de sus diferencias, Pereyra, Vidal y Ávila suelen negociar en tándem. En los últimos días se anotaron dos triunfos: presionaron con éxito a legisladores y gobernadores para que el Gobierno revise el proyecto de ley de presupuesto y se mantengan las exenciones del impuesto a las ganancias en lo relativo a viáticos y movilidad, dos anabólicos determinantes del salario de los petroleros. La Casa Rosada cedió, sobre todo, pensando en los coletazos que la medida podía generar en Vaca Muerta y en los gremios del transporte.

La otra victoria reciente del bloque petrolero fue la recomposición salarial. Los tres caciques reabrieron el miércoles pasado por tercera vez en 2018 la paritaria y alcanzaron un aumento anual de 45%, con una nueva cláusula de revisión en caso de que la inflación supere el porcentaje otorgado. Es hasta ahora la paritaria récord. Beneficios de una de las pocas industrias del país que mira el horizonte con moderadas expectativas.

Mientras que Pereyra, Vidal y Ávila buscan sacar provecho en bloque de las inversiones que el Gobierno proyecta con entusiasmo para Vaca Muerta, lejos de la Patagonia, en el cemento porteño, la Confederación de Trabajadores de los Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines (Catheda), que encabeza el petrolero Antonio Cassia, gestiona con Rogelio Frigerio , Emilio Monzó y Miguel Ángel Pichetto los puntos de la iniciativa para declarar al yacimiento una política de Estado. Los involucrados dicen que el borrador está aún verde, que ni siquiera se bajaron en tinta las conversaciones.

"Vaca Muerta es un recurso estratégico para la economía del país. Lo que firmó Pereyra para que no haya paros está bien y lo acompañamos. Son condiciones para el gremio de él, que representa a los trabajadores que están en la boca del pozo. Hay otras actividades que también tienen limitaciones para la huelga: los que brindan servicios de agua, luz y gas, el transporte y la salud", argumentó un sindicalista del sector energético.

Macri valoró el convenio que firmó Pereyra y hasta no descarta ponderarlo en algún acto oficial o en alguna visita programada a Vaca Muerta. En el Gobierno distinguen en Pereyra, que tiene 75 años, un dirigente sindical aggiornado, capaz de resignar beneficios, como los hizo al aceptar cambios en el convenio colectivo, con tal de mantener los puestos de trabajo. Los elogios oficiales se tributan en hechos: Pereyra, que es senador nacional del Movimiento Popular Neuquino, ya avisó que votará a favor de la ley de presupuesto el 14 del actual.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico