El jueves, Sevilla y Juventus se enfrentaron en busca del pasaje a la final de la Europa League. El empate 1 a 1 en la ida y similar resultado en la vuelta hizo que el partido se llevara a la prórroga, en donde el conjunto español pudo sacar la ventaja definitiva.
Con un gol del argentino Erik Lamela, el Sevilla se clasificó nuevamente a la final de la Europa League, y allí se enfrentará a Roma para conocer al campeón. Pero el dato curioso de la semifinal ocurrió en el minuto 114 del partido.
El neuquino campeón del mundo, Marcos Acuña, que ya estaba amonestado, se demoró unos segundo más para ejecutar un lateral, motivo por el cual el volante de la “Juve”, y compañero de Selección, Leandro Paredes le reclamó al árbitro quien le mostró la segunda amarilla y por ende la roja que lo dejó fuera del partido y de la final ante Roma.
En su retirada del campo de juego, se lo puede ver al nacido en Zapala insultando, y muy molesto yéndose al vestuario, sabiendo que en caso de que su equipo ganara el encuentro (cosa que finalmente ocurrió) se perdería el partido decisivo, a disputarse el miércoles 31 de mayo.