Con la presidencia del juez José Rago y los vocales Jorge Odorisio y Mariano Nicosia se constituyó el tribunal de juicio para dar inicio al debate contra Alexis Saldivia, quien llegó a esta instancia acusado como autor del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio de Martín Vidal.
El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por la fiscal general, Cecilia Codina, mientras que el imputado recibió la asistencia técnica de la abogada adjunta de la Defensa Pública, Lilian Borquez.
A su turno, la acusadora pública refirió que a lo largo del debate probaría la materialidad y autoría del hecho que le atribuyó a Saldivia y recordó que el homicidio ocurrió el 27 de julio del año pasado, aproximadamente las 20, cuando Martín Alberto Vidal se encontraba frente a la puerta del kiosco "Dos Corazones", que está ubicado en la esquina de Huergo y Alvear de Comodoro Rivadavia. Allí esperaba ser atendido.
En su relato, la fiscal afirmó que "en el lugar se presentó Darío Alexis Saldivia, quien se acercó a la víctima, extrajo de sus ropas un arma de fuego, sabiendo lo que hacía y con claras intenciones de dar muerte, y efectuó al menos tres disparos contra la humanidad de Vidal. En esos instantes la víctima, producto de los disparos de arma de fuego, cayó sobre la acera y le manifestó a Saldivia 'por favor, ya está', ante lo cual éste se retiró inmediatamente del lugar".
Producto de los disparos de arma de fuego Martín Vidal sufrió diversas lesiones que le provocaron la muerte a las 22:10 y la fiscal calificó el hecho como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor para Saldivia.
LA MUERTE SI, LA AUTORIA NO
Por su parte, la representante de la Defensa Público no puso en duda la probanza de la materialidad del hecho, aunque negó que se pueda llegar a probar la autoría de su asistido porque no existe prueba científica en tal sentido.
Tras la presentación del caso por parte de la Fiscalía y la defensa, se tomó juramento a los primeros cinco testigos que estaban presentes (de los 11 que fueron convocados) y se inició la incorporación de prueba testimonial. La mayoría fueron policías que tuvieron distintas actuaciones desde que se notificó el hecho.
Los más relevantes se refirieron a los secuestros en la escena criminal, como proyectiles y rastros hemáticos en la calle; la ubicación de una cámara de seguridad privada, cuyo registro fílmico fue solicitado a los propietarios; el dato aportado por la madre de la víctima, quien le dijo a los policías el nombre de la persona que hirió a su hijo, el cual le fue transmitido por éste antes de morir: "fue Alexis Saldivia", le habría dicho el pibe.
En otro testimonio se conoció el trabajo realizado por personal de la Brigada de Investigaciones respecto al grupo de pertenencia, tanto de la víctima como del sospechoso. Allí también se supo que con frecuencia solían protagonizar balaceras. En el grupo de la víctima, por ejemplo, se encontraba Brian Vargas –que cumple una condena por homicidio–, mientras que en el del acusado se halla, entre otros, Leandro Serrano. Este fue quien se atribuyó el homicidio de Vidal y se presentó como prueba el mensaje de texto que le envió a su amigo minutos después del hecho, avisándole que lo había herido de bala, pero nadie le creyó.