Cuatro personas murieron ayer en Egipto en choques entre partidarios y detractores del golpe de Estado de este mes contra el presidente Mohamed Mursi, cuya familia anunció “medidas legales” contra el Ejército por derrocar y “secuestrar” al líder islamista.
Una de las víctimas murió en El Cairo durante choques en la céntrica plaza Tahrir, donde ambas facciones se atacaron a tiros y con piedras y pirotecnia mientras fuerzas de seguridad disparaban gases para tratar de dispersar a la gente.
Otras 21 personas resultaron heridas en la refriega, la mayoría de ellas con lesiones causadas por balas, informó el jefe de los Servicios de Emergencia Médica de Egipto, doctor Mohamed Sultan.
Los enfrentamientos se originaron luego de que cientos de seguidores de Mursi se acercaron a la plaza tras manifestarse en la embajada de Estados Unidos contra el golpe del 3 de julio.
Una fuente militar dijo que los partidarios del golpe se abalanzaron sobre los seguidores de la Hermandad Musulmana, el movimiento islamista de Mursi, al creer que estos querían atacar la plaza, lugar donde están acampados los partidarios del golpe de Estado.
Por su parte, Ahmed Abdu, miembro del comité central de la campaña “Tamarrud” (rebelión), que instigó las protestas anti Mursi, afirmó que fueron los islamistas quienes se enfrentaron primero a los manifestantes en Tahrir.
Al norte del Cairo, en tanto, dos jóvenes de 18 años murieron también ayer de disparos que recibieron durante una marcha de apoyo al depuesto mandatario, informaron fuentes médicas a Al Ahram, que agregaron que otras 3 personas resultaron heridas, una por perdigones y otras dos por balas de plomo.
Las muertes se registraron en enfrentamientos entre seguidores de Mursi y opositores a la Hermandad.
En un comunicado, sin embargo, la Hermandad denunció que el Ejército disparó “de forma intensa” contra la marcha a la altura de la localidad de Qaliub.
En tanto, también ayer, la familia de Mursi acusó al Ejército de tener secuestrado al líder islamista desde el golpe de Estado.
La hija de Mursi, Shaima, anunció en rueda de prensa en El Cairo que la familia “va a emprender medidas legales tanto a nivel nacional como internacional” contra el Ejército egipcio.
En la primera reacción pública de la familia desde que Mursi fue derrocado, Shaima advirtió que considera al Ejército responsable de la “seguridad e integridad” del ex mandatario.
“Adoptaremos medidas legales nacionales e internacionales contra Abdel Fatah al Sisi”, explicó la hija del mandatario depuesto, en referencia al jefe del Ejército y actual viceprimer ministro.
Usama, hijo de Mursi, dijo que su familia no tuvo contacto con el presidente desde que fue derrocado y “secuestrado”.
En tanto, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea manifestaron ayer en una declaración conjunta su “profunda preocupación” por la situación en Egipto y pidieron la liberación de “todos los políticos detenidos”, incluido Mursi.
La Hermandad exige la restitución de Mursi y mantiene su campaña de protestas contra el golpe de Estado, que lo derrocó a un año de su asunción y que dividió profundamente al país justo cuando buscaba estabilidad tras la revuelta popular que en 2011 derribó al autocrático Hosni Mubarak después de 30 años en el poder.
- 23 julio 2013