"Me denunciaron falsamente y no se investigó"

Hace tres semanas que un hombre reclama en la sede de los juzgados de Familia porque hace 9 meses no puede ver a su hija por una medida cautelar. "Soy un papá que quiere estar con mi hija, pero no me dejan; ni la otra parte, ni este Juzgado que pareciera cómplice", indicó.

El jueves volvieron al juzgado de la calle Pellegrini abuelas, padres y otros familiares que exigen celeridad a la hora de resolver conflictos que dificultan los vínculos con sus seres queridos.

La Oficina Judicial de Familia se puso en funcionamiento en 2020 y se desempeñan allí los jueces Laura Lorenzoni, Jorgelina Castillo, Pablo Pérez y Guillermina Leontina Sosa. Antes se los conocía como Juzgados de Familia.

“No me ha recibido ninguna autoridad”, manifestó el padre que comenzó con la vigilia en la Oficina Judicial de Familia. Su reclamo puntual es por una causa que está en manos de la jueza Sosa.

Personas que transitan en ese lugar se acercaron y expresaron su solidaridad en el reclamo; incluso varios de ellos dijeron atravesar la misma situación por decisiones de los mismos jueces.

En estas semanas, el padre comentó que “se han mandado escritos de parte de mi abogada y han sido contestados, pero sin nada positivo. No se investiga y no se hacen las cosas como se tienen que hacer”.

Hace pocos días, padres, madres y abuelos se acercaron hasta el edificio del Concejo Deliberante con la intención de ser recibidos por algún concejal. La manifestación lleva tres semanas y seguirá los martes y jueves desde las 10:30.

REGIMEN HOMOLOGADO, PERO SIN SER RESPETADO

M. había logrado conseguir, en todo este tiempo sin poder reencontrarse con su hija, un régimen de visitas, homologado por el mismo Juzgado de Familia. Pero, según explicó, la otra parte nunca cumplió el mismo y no tuvo ninguna sanción por parte de las autoridades de la Justicia.

“Quiero exponer la cantidad de denuncias que hice, ya teniendo un régimen homologado por la jueza Guillermina Leontina Sosa. Al tener este régimen homologado yo puedo ver a mi hija durante tres días a la semana”, expresó.

Sin embargo, no lo puede hacer porque “cada vez que me tocaba ir a verla, siempre me encontraba con algo nuevo; o no estaba, o no se sentía bien. Siempre había una excusa (madre) para no dejármela ver”, acotando que en este lapso -en lugar de reencontrarse con su hija- “tenía que estar en una comisaría tres o cuatro horas esperando que me tomaran una denuncia”.

Como consecuencia de ello, apuntó directamente a los jueces de Familia. “En lugar de accionar en ese momento, donde se veía la cantidad de denuncias que tengo por obstrucción (de vínculo), lo único que decían del Juzgado es que la iban a sancionar económicamente, pero nunca lo hicieron” aseguró el padre, quien este último jueves se manifestó nuevamente con todas las pruebas documentadas en la Oficina de Familia de la calle Pellegrini.

“Este Juzgado nunca le hizo saber (a la madre) que tenía que respetar ese régimen de comunicación. Nunca se respetó y se hizo lo que la otra parte quiso. Yo sin ver a mi hija y ella sin ver a su papa. Y no creo ser el único que pasó por esto”, dijo a El Patagónico.

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“DENUNCIAS FALSAS” SE VUELVEN UNA CONSTANTE

El padre sostuvo que continuará con su reclamo, al que se sumaron en estas últimas semanas otros padres, abuelas, abuelos y familiares que transitan la misma situación, sin respuestas de parte de quienes deben darlas y que son representantes de la Justicia.

“Se acercó muchísima gente, diciéndome que tiene este tipo de problemas; que los juzgados no son eficientes y que no tienen solución; que pasan mucho tiempo sin ver a sus hijos, nietos”, señaló.

“Yo lo hago porque la quiero ver de nuevo a mi hija; estoy cansado de esta injusticia. Me denunciaron falsamente y no se ha investigado. Voy a seguir acá, alentando a las demás personas que pasan por esto para que acompañen y expongan su situación y también a los jueces que están llevando su caso para que investiguen y trabajen. Los plazos son eternos y ellos tienen que dar respuestas; son funcionarios públicos”, sostuvo.

“Yo soy un papá que realmente quiero estar con mi hija, pero no me dejan; ni la otra parte, ni este Juzgado que pareciera cómplice y voy a luchar para que este Juzgado actué y haga un vínculo y que no los rompan como hacen”, planteó.

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