Murió la ensayista Josefina Ludmer, todo un ícono de la crítica literaria

La escritora falleció el sábado por la noche. Tenía 77 años y creó nuevas formas de pensar la literatura latinoamericana. Leonora Djament, directora de Eterna Cadencia, sello que reeditó algunos de sus libros, aseguró que la mejor forma de recordarla "es con irreverencia, como ella misma leyó la literatura y el mundo".

La ensayista, crítica y escritora Josefina Ludmer (1939-2016), que concebía a la crítica como una forma de activismo cultural y que, con sus clases y textos, construyó herramientas para pensar la literatura latinoamericana, falleció el sábado por la noche en Buenos Aires a los 77 años.
Ludmer se definía como integrante "de la última generación formada en el libro", y aseveraba que era "producto de la Universidad argentina, de su historia y sus cambios", tal como declaró al recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 2010.
La "China", como le decían sus amigos, es autora de "Cien años de soledad. Una interpretación" (su primer libro publicado en 1972 y reeditado en 1974 por Editorial Tiempo Contemporáneo, que tuvo una tercera edición en 1985); "Onetti, los procesos de construcción del relato" (Sudamericana, 1977); "El género gauchesco, un tratado sobre la patria" (1988); y "Aquí América Latina. Una especulación" (Eterna Cadencia, 2010), en el que decía que en estos tiempos leer implicaba ver.
En 1964 se convirtió en profesora en Letras en la Universidad Nacional de Rosario, ciudad que dejó después del golpe de Estado de Onganía en 1966 para instalarse en Buenos Aires, donde se desempeñó como jefa de Trabajos Prácticos en la cátedra de Literatura Latinoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

DE ROSARIO A YALE

En 1973 formó parte de la experiencia conocida como la "Universidad Montonera", dando dos clases durante dos semestres, y después del golpe de Estado de 1976, su Ludmer pasó a ser la sede de sus clases de teoría literaria, integrando la llamada Universidad de las Catacumbas, una estructura paralela a la que ofrecía la institución universitaria por esos días atravesados por la dictadura cívico militar.
Fue por esos años que comenzó a viajar como invitada a dar clases a los Estados Unidos, pero recién con el regreso de la democracia en 1984 volvió a la UBA para desempeñarse como profesora e investigadora principal del CONICET.
En 1991 decidió viajar a dar clases a la Universidad de Yale, donde fue reconocida como profesora emérita y permaneció por 15 años.
Su nuevo regreso a la Argentina fue en 2005, cuando comenzó a dar seminarios de posgrado en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Instalada en el país, en 2014 durante una entrevista a la TV Pública, Ludmer reflexionó sobre las actuales condiciones de lectura, sobre los cambios en la cultura, y señaló que hoy casi no se lee literatura. Mientras que entre las invitaciones a dar charlas, clases y seminarios en el exterior, fue en la que brindó en Chile en diciembre de 2012 en la que dijo que concebía a "la crítica como una forma de activismo cultural".

SUS ÚLTIMOS PASOS

En su último año de vida la escritora recibió el Premio Konex de Platino en Teoría Lingüística y Literaria, y en una entrevista concedida en enero al diario La Nación había declarado que estaba trabajando en una autobiografía con escenas de su vida.
Tras su muerte, Leonora Djament, quien reeditó parte de su obra con el sello Eterna Cadencia, aseguró que la mejor forma de recordar a la ensayista "es con irreverencia, como ella misma leyó la literatura y el mundo. Ella enseñaba a tirar abajo nuestra biblioteca y volver a armarla siempre de manera precaria. Siempre de manera política, no importa qué se esté leyendo o mirando. Siempre reconectando todo con todo de maneras inesperadas y muchas veces irritantes".

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